10 de mayo de 2013

Mamá, quiero un avión como el de la Policía Federal

¡Amá, ese es el avión que quiero que me compres!

Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- 
Este día no puedo estar contigo, mami, ni tampoco con el primer Día de Madres de la Dagor. Tampoco con mis viejitas chulas Chelo y Mary. Así es esto del abarrote. Nunca dejaré de amarlas. Gracias por criar y aguantar a esta oveja negra que tanta preocupación y dolor de cabeza causa. Las quiero de aquí hasta donde llegue el universo, que según los científicos, se expande.

Sin pretender ser cargado hacia un partido, pero fue claramente una estrategia clara desde que Vicente Fox y Felipe Calderón asumieron el poder como presidentes de la república: el empoderamiento de la Secretaría de Seguridad Pública.

Los últimos meses del priato de 72 años fueron para crear la Policía Federal Preventiva, misma que se fue integrando por elementos de las fuerzas armadas y por policías federales de caminos. Incluso la primera generación de civiles que entró a la Academia ubicada en San Luis Potosí donde se entrenaba a estos últimos, considerados elementos de élite, cuentan que eran vistos con discriminación, porque no cualquiera era Federal de Caminos y ahora ya cualquiera era Federal Preventivo.

Fue Vicente Fox quien creó la Secretaría de Seguridad Pública y le dio forma y mando propios a la Policía Federal, misma a la que le fue incrementando su poder, quitándole lo de “Preventiva”. En este sexenio, Genaro García Luna (el superpolicía favorito de los panistas) fue el jefe de la Agencia Federal de Investigaciones y se hizo famoso por aquella detención de la francesa Florence Cassez que fue un montaje televisivo.

Desde este espacio se habló que la muerte de Ramón Martín Huerta, secretario de Seguridad Pública y persona muy cercana al presidente Fox, mejoraría la carrera profesional de Genaro García Luna (proveniente del CISEN en el área de investigación), especialmente porque su sucesor Eduardo Medina Mora no tendría un papel relevante como titular de SSP, pero sí incrementaba las facultades de la Policía Federal como pieza importante para la aplicación de la justicia en tiempos del panismo.

Al asumir la Presidencia Felipe Calderón, el secretario Medina Mora fue nombrado como procurador general de la república, con el mismo papel gris que llevó desde que fue director del CISEN y secretario de Seguridad Pública. En los años venideros, la carrera meteórica en el área de seguridad de Genaro García Luna pasó a ser de ser un simple investigador del CISEN a ser fundador y director de la extinta Agencia Federal de Investigaciones, para luego tomar protesta como secretario de Seguridad Pública con Calderón.

García Luna, como supersecretario, obtuvo más poder y recursos que nunca. Los panistas, deseosos de transformar y desmantelar la infraestructura de seguridad dejada por los priístas por su corrupción, desde Los Pinos dieron todas las facilidades para que la Secretaría de Seguridad Pública se convirtiera en la nueva supersecretaría: desde combate a terrorismo, hasta tareas de inteligencia, operativos especiales e investigación. Facultades que tenían otras áreas del gobierno, pero que fueron concentradas en la SSP.

La PGR pasó a ser una simple agencia de guardaespaldas, como este jueves expresó su titular actual, Jesús Murillo Karam. La prueba más risible y ridícula fue cuando a artistas televisivos y comediantes de pacotilla como Adal Ramones le dieron guardaespaldas de la Procuraduría por haber sido secuestrado, o como cuando le dispusieron de personal de la PGR para cuidar a un farsante que presentó en su programa una pulsera de extraterrestres. A ese nivel llegó la Procuraduría.

No es que se le reste mérito a la dependencia: no es fácil ingresar y mantenerse en PGR, incluso en los tiempos del panismo desdeñador. Se sabe que las pruebas de confianza son extenuantes y que tuvieron que llevar a cabo la tarea de acusar a los detenidos por las fuerzas armadas y la Policía Federal, aunque ni siquiera supieran de qué estaban acusados.

Ahora con Peña Nieto se hizo lo mismo que hicieron los panistas: desmantelaron su supersecretaría de Seguridad Pública y le apuestan a retomar los trabajos coordinador de investigación y operatividad que tenían en el priato.

Y es que no se explica cómo es que la Policía Federal tiene mejores aviones y equipo que la Procuraduría General de la República.

Ahora el error puede estar en que todo se está concentrado en una nueva supersecretaría: la de Gobernación, cuando bien las agencias de inteligencia mexicanas pueden reportar directo con el Presidente, sin necesidad de intermediarios.

Los priístas buscan retomar el camino que sea de la información y estrategia, no de las caravanas vistosas llenas de soldados y marinos. En dos años dicen que habrá resultados.

Veremos.

8 de mayo de 2013

Policías en el laberinto

¡Los estatales llegaron ya! ¡Y llegaron bailando son istmeño o algo así!

Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- 
Los cambios en la policías veracruzanas han sido obligados. Las circunstancias eran ya muy obvias: violencia, extorsiones, secuestros, amenazas: todo iba en aumento y a veces ni siquiera por parte de la delincuencia organizada. Se trata de delincuencia “pelusa”, de esos que pueden señalarse como “ya cualquier pendejo dice ser Zeta”.

Los cambios en la Policía Intermunicipal de Veracruz, Boca del Río y Banderilla, fueron necesarios. Era una zona ya donde por las noches no se podía salir a las calles, donde los reporteros gráficos ya ni acudían a los eventos de violencia y donde los cadáveres y los tiroteos se convirtieron en un escenario común (que permanece de manera esporádica y ya con menos intensidad). Para nadie era un secreto que detrás de la protección a la delincuencia o que los mismos delincuentes eran policías intermunicipales. Entró la Policía Naval, corporación fundada en el puerto con integrantes de la Marina Armada de México. La delincuencia bajó.

El caso de la Policía Intermunicipal de Xalapa, Banderilla y Tlalnehuayocan fue detonado porque en una balacera se aseguró un arma que estaba registrada dentro de la licencia colectiva otorgada a la Policía por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional. Días después se hizo la desaparición de la “Inter” y la entrada de la Policía Estatal Acreditable y la Policía Vial (corporación que funge como agentes de Tránsito, pero que andan armados) a cuidar la región de Xalapa.

Córdoba, la ciudad donde se crió el gobernador Javier Duarte de Ochoa, tuvo también que ser cambiada en su corporación policiaca. Se desataron las ejecuciones y los secuestros en la región (problema que todavía permanece). La Policía Municipal fue desaparecida y en su lugar entró la Policía Estatal Acreditable y la Policía Vial. La delincuencia parece haber disminuido, pero aquí ya comenzaron los problemas internos para la Secretaría de Seguridad Pública, que mencionaremos más adelante.

Este lunes fue desaparecida la Policía Intermunicipal que cubría las regiones de Cosoleacaque, Minatitlán, Coatzacoalcos y Nanchital; también desapareció la Policía Municipal de Acayucan. En un principio se aplaudió la medida de concentrar a toda la policía sureña (excepto Acayucan) pues se les reforzó con armamentos, equipo y uniformes nuevos, mejor salario, desayunos para la tropa y, lo más importante, que los elementos ya no dependían de los caprichos de los alcaldes en turno, que algunos abusaban de su poder y los tenían como chalanes personales para su familia y allegados.

Incluso se habla de que un alto mando de la desaparecida Intermunicipal salió huyendo desde el pasado viernes cuando alguien le dio el pitazo de que llegaba la Policía Naval, la Policía Estatal Acreditable y el Ejército a tomar el mando de la protección de la región sur.

Y es que la cosa en Coatzacoalcos puso nerviosos a los mandos en la SSP: los policías sureños despedidos se negaron a ser llevados al Centro de Convenciones para anunciarles que desaparecía la corporación a la que pertenecían. Como un día antes les hicieron la treta de llevarlos al mismo lugar con el pretexto de un curso, esta vez los exuniformados dijeron que no iban y que mejor se aclarara el asunto ahí mismo en el cuartel. Hasta el hoy excoordinador Marcelino Morales, persona salida de la tropa, apoyó a sus exsubordinados y se rehusaron a abordar los camiones.

Finalmente los mandos de SSP cedieron y les dieron el anuncio vía altavoz que sería desaparecida la Policía Intermunicipal, que pueden ser recontratados si acuden a los exámenes en la Academia de Policía que está en El Lencero, Xalapa, y quienes no quisieran, serían liquidados conforme a la ley.

La vigilancia en la región ya se siente. Ahora toca ver los resultados.

El común denominador de estas historias policiacas han sido las protestas de los elementos que son sorprendidos con que a partir de ese momento ya no son policías. En Xalapa, los despedidos fueron a manifestarse al Palacio de Gobierno y fueron atendidos para decirles lo mismo: que si querían ser recontratados, tenían que pasar por los exámenes de confianza en la Academia o liquidados conforme a la ley.

En Veracruz, la mayoría fue simplemente liquidada y algunos fueron detenidos. Así nomás de simple y ya.

En Córdoba, los policías municipales también protestaron, aunque algunos accedieron a irse a los exámenes en El Lencero, y se sabe que son pocos los que han pasado las duras pruebas y entrenamiento que se les da.

En la Ciudad de los 30 Caballeros ha habido incidentes preocupantes que son indicios de cansancio o de malas condiciones en que tienen a los policías, quienes por cierto, la mayoría son fuereños y no conocen la región. Es conocido que los elementos duermen en un lugar llamado el Centro de Atención Ciudadana (sede alterna de las oficinas operativas del ayuntamiento) prácticamente a la intemperie, en los pasillos, ahí donde la gente que acude a realizar diversos trámites tiene que esquivar a los policías que descansan en el suelo. No tienen camas, ni catres. Los baños son escasos y para las mujeres policías la pesadilla es peor aún por sus necesidades de higiene personal. En cambio, a los mandos y recomendados los tienen en unas conocidas suites de lujo.

Resultado: a dos elementos ya se les escaparon dos tiros, sin consecuencias fatales, en zonas públicas; choques de las patrullas que no conocen la circulación vial de Córdoba y simplemente el hastío.

En Coatzacoalcos los policías en realidad no protestaron, sino que no quisieron perder el tiempo en cuestiones políticas y ni siquiera se opusieron a la desaparición de la “Inter”: sólo querían que les dijeran qué procedía ahora que son desempleados de gobierno.

De ahora en adelante, con la experiencia en Córdoba, debería haber cambios en la manera en que los elementos, seguramente traídos de otros lugares de Veracruz, tengan las instalaciones adecuadas y servicios básicos para un mejor desempeño.

Seguramente eso ya lo tienen contemplado los mandos y si no, en lugar de estar peleando inútilmente con periodistas y metiendo en aprietos al secretario de Seguridad Pública, los jefes policiacos deberán ponerse a trabajar no sólo para cuidar a la ciudadanía, sino también a los suyos.

6 de mayo de 2013

Entre los migrantes también hay delincuentes

Migrantes sobre el ferrocarril

Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Esta madrugada de lunes, en Coatzacoalcos se reportó que tres inmigrantes fueron lesionados y pidieron auxilio a la Cruz Roja. La benemérita institución, como siempre ha sido su noble labor, acudió al lugar para asistir a los afectados, por la gravedad de las lesiones, decidieron trasladarlos a la clínica.

Ahí en la sede de la Cruz Roja, los inmigrantes fueron atendidos y en un descuido del personal de guardia, los tres abordaron una ambulancia y se la robaron. Como el cuartel de la Policía Intermunicipal está prácticamente a la vuelta, se desató una persecución inmediata con patrullas. Los ladrones, en su loca carrera, chocaron la ambulancia y fueron de inmediato detenidos.

En Veracruz, sin duda alguna, históricamente los migrantes han sido objetos de extorsiones, golpes y muerte. A todas luces se veía el paso de estas personas de manera ilegal, siendo transportados en diversos vehículos o incluso a pie. Luego se conocería que el medio de transporte más usual ha sido el ferrocarril que viene desde Chiapas y los lleva hasta el Estado de México. De ahí, hasta la frontera.

Era común que en diversas rutas en Veracruz se viera el paso de los inmigrantes con la complicidad de policías y oficiales de Migración. Eran parte del escenario natural que pasaran por terreno veracruzano en su búsqueda del sueño americano. Se nos hizo tan común, que con el paso del tiempo, los Estados Unidos un día prefirieron cerrar su frontera.

Ahora el paso hacia Estados Unidos se ha ido dificultando; hay más vigilancia, la policía fronteriza es más estricta y no ha dudado en usar sus armas de fuego, aunque haya señalamientos de usarlas para disparar de este lado de la frontera.

Aunado al sellado de la frontera estadounidense, los ataques del 11 de septiembre detonaron una paranoia que obligó al gobierno a comenzar redadas y medidas para expulsar a los migrantes que existían en ese país. La zona de Coatepec es testigo de decenas de repatriados que fueron devueltos por operativos para su captura. Algunos ni tuvieron tiempo de tomar sus pocas pertenencias y literalmente regresaron con lo que tenían puesto.

A los inmigrantes no mexicanos les fue tantito peor: ni modo de pasar otra vez el calvario de regresar a esos países donde la situación es peor que la de México.

En recientes años, los inmigrantes decidieron quedarse en México. Algunos a trabajar de manera honesta, otros lograron hacer hasta familia, como ocurre en algunas colonias de la periferia de Minatitlán. Algunas comunidades como La Breña, son famosas por tener una gran cantidad de población de origen inmigrante.

Los que inmediatamente se hicieron famosos fue la Mara Salvatrucha, pandilla de centroamericanos que operan en la frontera sur y se dedican --entre otras lindezas-- a asaltar a los otros migrantes.

El factor que cambió todo fue el narcotráfico, pues la delincuencia organizada ya no sólo se dedicó al trasiego de drogas, sino que también comenzó una época de pesadilla para los migrantes; por cientos fueron ubicados en casas de seguridad, se les pedía dinero y se les extorsionaba a sus familias. Los grupos de derechos humanos, como el encabezado por el sacerdote Alejandro Solalinde, comenzaron sus valientes denuncias acerca de que los migrantes estaban siendo secuestrados y algunos habían sido asesinados por con cumplir con la “cuota”.

Ejemplo claro fue la brutal matanza de 72 de estos en San Fernando, Tamaulipas.

El gobierno de Felipe Calderón decidió entonces descriminalizar el paso de los indocumentados por el país. Comenzó la protección de los mismos y las marchas en protesta por las agresiones en su contra. Comenzó entonces una cacería encabezada para acabar con el secuestro y agresiones a migrantes. En ese sentido, la violencia disminuyó para los migrantes.

Estamos en un México que vive entre dos historias: la de los mexicanos que hemos vapuleado los derechos humanos y que han asesinado a migrantes, y los migrantes que se han quedado en el país a residir, ahora sin ser criminalizados de facto.

Sin caer en la xenofobia, la realidad nos está alcanzando y los inmigrantes en un futuro podrían ser un problema para México. Si bien han sido las víctimas y merecerían todas las facilidades para llegar a su destino, en contraparte ya tenemos una frontera gringa sellada y a miles que a diario cruzan por la frontera sur por territorio mexicano.

Estados Unidos, en otro futuro no muy lejano, podrá desentenderse del problema migrante blindando su frontera y endureciendo las medidas para evitar que más y más inmigrantes lleguen a suelo americano. Aquí en México nos convertiremos en la última línea de defensa y seguimos teniendo a una frontera sur totalmente abierta al paso de contrabando e inmigración sin control.

Las políticas en ese sentido ya deberían de irse preocupando por al menos poner atención en la frontera sur, dejar ese sueño ideológico de que México está con los brazos abiertos a todos aquellos desesperados por tener una vida mejor en Estados Unidos y no lo logran. Si bien no es la mayoría de inmigrantes delincuentes los que cruzan el país, ya sería tiempo de meter orden porque ya algunos se quedan en el país.

No está de más la opinión de un joven y reconocido periodista sureño, Alfredo Santiago Hernández, en comentarios sobre los hechos de este lunes en Coatzacoalcos: “¿Y las respectivas embajadas también darán la cara para pedir castigo por estos sujetos? ¿El gobierno de Honduras o El Salvador pagará las reparaciones?... Estoy de acuerdo, los centroamericanos son humanos, merecen respeto, pero en este mundo globalizado donde nos regimos por leyes y fronteras, estas personas están cruzando ilegalmente el país y se dicen extorsionados o agredidos por policías mexicanos o incluso por sus propios compatriotas que trabajan para el crimen organizado... ¿LA SOLUCION? Levantar la frontera en el sur de México... que los gringos den la lana, les convendría... una frontera fuerte que además evitaría el ingreso de drogas, de fayuca china, combatiría la trata de blancas, el trasiego de armas, una frontera que permita frenar el flujo de ilegales en México... ¡Al final, se les estaría salvando la vida! El que quiera entrar, que tramite la visa o el permiso mexicano; que lo que pagan a los polleros, lo paguen legalmente al país para poder ingresar y cruzar México”.

Así de simple parece ser la solución. Sólo faltaría voluntad. A nadie se le debe perseguir para alcanzar sus sueños, pero no a costa de la informalidad para cumplir las leyes o hacerse de la vista gorda que aquí no pasa nada. Ya es hora de que los países centroamericanos también actúen no sólo para la bonita foto oficial. Estamos a tiempo de regularizar lo que ya parece que nos está alcanzando.

5 de mayo de 2013

Abastecen con agua de Coatepec a fraccionamiento de Casas GEO (Fotos: Pablo Jair Ortega)


Cuartel de Bomberos de Coatepec. Se aprecia la manguera verde donde las pipas cargan el agua del pueblo para el fraccionamiento Los Cafetales, de Casas GEO.


Fraccionamiento Los Cafetales, de Casas GEO, en Coatepec, con graves problemas de agua.


Pipa negra saliendo del cuartel de Bomberos de Coatepec para abastecer de agua a Los Cafetales, de Casas GEO. Se aprecia al fondo la gasolinería de Antonio Murrieta Cervantes. Enfrente se encuentra el supermercado Aurrerá.


Pipa amarilla abasteciéndose del agua del cuartel de Bomberos, del agua de Coatepec, para llevarlo al fraccionamiento de Casas GEO.


Pipa negra abasteciéndose del agua del cuartel de Bomberos, del agua de Coatepec, para llevarlo al fraccionamiento de Casas GEO.


Pipa blanca llevando el agua del cuartel de Bomberos, el agua de Coatepec, al fraccionamiento de Casas GEO. Este camino es la entrada a dicho lugar.


Pipa blanca en espera de abastecimiento de agua en el cuartel de Bomberos de Coatepec.


Pipas negra y amarilla abasteciendo de agua al fraccionamiento Los Cafetales, de Casas GEO; el vital líquido lo toman de los Bomberos de Coatepec.


Otro aspecto de las pipas negra y amarilla abasteciendo de agua al fraccionamiento Los Cafetales, de Casas GEO; el vital líquido lo toman de los Bomberos de Coatepec.


Nuevo fraccionamiento a orilla de carretera, sobre una curva, justo en la salida de Coatepec y a unos metros de la hacienda de Antonio Murrieta Cervantes.


El nuevo fraccionamiento a orilla de carretera, sobre una curva, tiene al lado un arroyo de aguas negras, que en época de calor despide olores fétidos.

1 de mayo de 2013

Líneas baratas para una morena

Regresas de comer.
Sal al cristal que nos separa,
asoma tu timidez.
Toma ese trapo viejo
y finge que limpias regalos.
Yo fingiré que tomo
el café más horrible de mi vida.
No dejaré de mirar a los vitrales,
no dejarás de ocultarte tras promociones.
Deja que las miradas se crucen,
se vean,
choquen,
como si rozáramos los cuerpos.
Deja que esa morena figura
sea el concierto visual de esta tarde.
Espera.
Llegaron Tuco y Tico
a contarme las aventuras de esta tarde.
No te pierdas de mi vista.
Síguete escondiendo.
Finge que esperas clientela.
Mientras escribo estas líneas.
Poesía barata de café barato.
Líneas que rayan en guiones
para ligar ficheras.
Para admiradoras de Arjona.
Para reguetoneras.
Algún día sabrás que éstas son tuyas,
baratas, pero con cariño,
morenaza de fuego, 'masita.
Chiquita mamirriqui.
Sigue limpiando.
Yo regresaré por otro café.
Hasta entonces.