15 de junio de 2014

El legado de Vázquez Chagoya, vigente

El gobernador Javier Duarte de Ochoa, entregando el reconocimiento del Gobierno de Veracruz y de Grupo Olmeca Multimedios, a la Sra. María Magdalena Baizabal Pozos, viuda de Vázquez Chagoya.


Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- A siete años de fundado Olmeca TV, de Coatzacoalcos, el legado y la visión del licenciado César Augusto Vázquez Chagoya, sigue vigente.

A Vázquez Chagoya le fue dado un reconocimiento póstumo por parte del corporativo Grupo Olmeca Multimedios como fundador del programa de televisión “La Noticia En El Café”, el más exitoso de la televisora y punta de lanza en la región sur en temas de análisis político. Noticiero matutino de chacota, conducido por cuatro periodistas que inmediatamente hicieron química: el propio licenciado César, José Luis Ortega Vidal, Luis Chávez Fócil y un servidor. A la postre se integrarían voces femeninas, necesarias para que no pensaran que éramos machistas, misóginos o metrosexuales. Entre ellas: Daniela Balmori y Samaria Zavala.

Pero no sólo fue el único programa que creó o participó en su creación: también ideó “Entre Periodistas”, un especial que originalmente pretendía ser un panel de reconocidos informadores de Coatzacoalcos al estilo de “Tercer Grado”, de Televisa, pero por diversas circunstancias se convirtió en un proyecto más interesante.

Vázquez Chagoya contabilizaba --a ojo de buen cubero-- a más de 500 periodistas en la zona sur de Veracruz, y miles en el estado. Así “Entre Periodistas” se convertiría en un espacio para que los comunicadores contaran sus historias personales, sobre su quehacer diario, y así fueron desfilando varios personajes destacados, como la entrevista inolvidable que José Luis Ortega Vidal, Vicente Martínez Blanco y este autor hicieron al reportero Ricardo Ravelo, especialista en temas de seguridad del semanario Proceso, en el Hotel Mocambo de Boca del Río, y que terminó en inolvidable bacanal con la mesa llena de latas de Tehuacán para el whisky. Este programa hoy ya no existe, pero fuimos testigos de que los reporteros agradecían este espacio porque para sus familias era un orgullo verlos por la televisión contando sus hazañas de vida.

Otra de los transmisiones exitosas y que perdura, cuyos inicios llevan el sello y asesoría de Vázquez Chagoya, fue “Cerca de Ti”: programa de asistencia social que en sus emisiones piloto era conducido por la periodista Benita González, Daniela Balmori, y Lupita Félix Porras, quien a la postre se casaría con el ex alcalde de Coatzacoalcos, Marcos Theurel Cotero. Programa que continúa a la fecha y sigue siendo uno de los más reconocidos del canal, por su altruismo.

Lo que pocos saben es que el paso por Olmeca TV era efímero: una pantalla para fundar lo que era diario Notisur, que era el real proyecto por el que Vázquez Chagoya se encontraba en Coatzacoalcos, por su gran experiencia para operar medios y conocimiento de la plaza (fue de los primeros directores del periódico “El Liberal del Sur”, en lo que fue quizás su mejor época). De hecho la presencia del “lic” en el antiguo Puerto México causó tal expectación, que se decía que iba a ser el nuevo director de la televisora, cuando en realidad se trabajaba en discreción para fundar el impreso.

Pero la pantalla resultó ser un total éxito. Vázquez Chagoya siempre quiso despedirse de sus televidentes en OlmecaTV, pero el trabajo de Notisur era realmente agotador, más que con el arranque del periódico se hicieron cambios incluso en la manera en que se reporteaba en Coatzacoalcos.

NOTISUR

Notisur causó gran impacto desde su primer número, especialmente porque su mercado está enfocado al sector popular, mismo que estaba abandonado por los periódicos tradicionales de la zona, más dirigidos al lector empresarial y político. Incluso un directivo de estos diarios reconoció ante líderes voceadores que desatendieron a la gran población de Coatzacoalcos.

Otra de las innovaciones de Notisur es que se cerraba muy tarde la edición. Según los cálculos de los operadores de la imprenta, nuestro límite era a las 3 y media de la mañana, lo que nos permitía tener noticias exclusivas, especialmente policiacas, ya que los reporteros de otros medios de la zona dejaban de reportear temprano y sus redacciones cerraban la edición a más tardar a las 10 de la noche.

Notisur también creó guardias de madrugada, teniendo un reportero toda la noche al pendiente, con comunicación directa con José Luis Ortega o un servidor, como director editorial y jefe de información, respectivamente.

En ese entonces (2009), desafortunadamente había situaciones de violencia extrema por los enfrentamientos entre miembros del crimen organizado y Coatzacoalcos no fue la excepción. Una de las cuestiones que se discutieron era si se darían a conocer estas noticias o se mantendrían fuera de la edición, que finalmente entraron, porque era innegable ocultar la realidad sangrienta. De hecho, Notisur se convirtió en un diario policiaco, pero a la vez también uso titulares chuscos, pegajosos o burlones.

Sobra decir que el impacto de Notisur fue tremendo e inmediatamente se consolidó como el favorito del pueblo, de la gente que no era empresaria o política: la “prole” de la hija de Peña, o los “tetos” de la hija de Miguel Herrera”, que son cientos de miles de lectores. Obligó a que la competencia abriera más espacio a la nota roja, a que los reporteros estuvieran permanentemente de guardia, a cerrar sus ediciones más tarde, y hasta crearon un diario copia del Notisur para hacerle frente.

Al regreso de Coatzacoalcos, Vázquez Chagoya se trajo a Xalapa el portal de noticias del consorcio: Veracruzanos.Info, y le dio otra dinámica para elevar su número de lectores y crecer como medio estatal. Hoy es dirigido por la experimentada comunicadora Billie Jane Parker.

El legado de César Augusto Vázquez Chagoya, sin duda, dejó una huella permanente en su paso por Grupo Olmeca Multimedios, que este viernes lo recordó y aplaudió de pie, a petición del gobernador Javier Duarte de Ochoa, a quien consideró “maestro y amigo”.

Su partida dejó muchos huérfanos, pero su escuela sigue y su visión continúa presente, como si estuviera desde el cielo fumando su cigarro, bebiendo su café, y tirando línea editorial desde alguna cómoda nube.

8 de junio de 2014

Libertades de expresión

Chale, dejaron solo a Enrique Guzmán

Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Este sábado se celebró el tradicional Día de la Libertad de Expresión, que en México se festeja a las y los periodistas. Se hacen desayunos, comidas, cenas, brindis, oficiales, no oficiales, independientes, gremiales; son criticados, alabados, pero las celebraciones se hacen.

Entre que si hay algo que celebrar y si más que celebrar, es una oportunidad para saludar a los amigos que están más allá de las redes sociales, el 7 de junio no deja de ser emblemático, especialmente por los ausentes en Veracruz: los que se han ido de manera violenta en este mundo por lo que han escrito y difundido. Los que han querido cambiar un poco el mundo y la vida les ha costado en ello; los que se acercaron a los malosos por la ambición de ganar dinero extra y no entendieron en lo que se metían.

Se conmemoran y recuerdan a monstruos como Regina Martínez, la mejor de todos nosotros, de quien no tragamos el cuento de que, desconfiada como era en persona, dejara entrar a un par de maleantes a su casa, se emborrachara con ellos, se relacionara sentimentalmente y dejase que la golpearan brutalmente hasta la muerte.

Y en medio de la maraña de intereses políticos que se han generado alrededor de su muerte, tampoco creemos que no sepan absolutamente nada de quién y porqué asesinó a Regina, porque esa es la calaña de la clase política que tenemos, que ayer hace travesuras con el diablo y hoy resulta que son grandes estadistas.

Y no se trata de desacreditar a las autoridades con juicio a priori, pero no han presentado ningún argumento válido para cerrar el caso del atroz homicidio cometido en contra de Regina Martínez. Menos cuando en esas fechas de su muerte (28 de abril de 2012) el semanario Proceso presentaba trabajos especiales de la corrupción y la delincuencia organizada en México y dedicaría un número especial a Veracruz.

Así, en medio de las celebraciones del 7 de Junio, claro que hay que recordar a los compañeros caídos en esta noble profesión, aunque tampoco se vale que se agarren de bandera y hoy Gregorio Jiménez de la Cruz sea el mártir que nunca quiso ser.

Lo de Goyo es trágico: tuvieron la oportunidad de rescatarlo si en verdad hubiesen desplegado eso que hoy llaman “Blindaje Coatzacoalcos” en los primeros minutos que se supo de su “levantón”, pero sencillamente el gobierno actuó lento y no supo operar; dejaron que crecieran protagonistas con fiebre de “declaracionitis” en el caso y ni siquiera supieron qué hacer cuando su cuerpo fue hallado.

Este año, al contrario de lo que los compañeros críticos piensan, creo que sí se debe celebrar: se deben celebrar a los compañeros que todavía viven y siguen haciendo periodismo valiente diariamente, sin escapar del estado ni hacer eco de protagonismo que hoy ni los deja dormir. Gente que todos los días se despierta para hacer su trabajo de manera apasionada y seguir siendo conducto de las inconformidades y la realidad histórica; los que analizan los hechos y son líderes de opinión para deshilachar lo que en información general parecieran datos sin importancia, escenas banales, discursos aburridos, las lecturas tediosas, las declaraciones pedorras.

Hay mucho qué celebrar, porque Veracruz es, históricamente, cuna de excelentes periodistas que están vivos y que tenemos un riqueza de opiniones que quizás no hay otro lugar, producto de nuestras variadas culturas en una sola región.

Hay mucho que recordar también de quienes se nos adelantaron en tristes circunstancias y es por ellos que no se debe dejar de seguir haciendo lo que nos gusta: escribir, tomar fotos, hacer monos, grabar video, denunciar, reportar, informar, señalar, exhibir la corrupción, la miseria, la mezquindad, el valemadrismo, el corrupto poder político, empresarial, sindical, policiaco, y los que olviden esta cabeza.

Este 7 de Junio, bien vale la pena seguir haciendo lo que nos gusta; está de la chingada, pero bien vale la pena hacerlo.

CAMBIOS EN LOS FESTEJOS

Sin duda, la expectativa de la prensa en este 7 de junio, era sobre cómo serían los festejos que hace el Gobierno de Veracruz en la nueva era de Alberto Silva Ramos como coordinador de Comunicación Social.

Los presentes coincidimos que en esta ocasión estuvo más relajado el ambiente, mucho menor tensión, si acaso nulo; que el gobernador Javier Duarte se le vio tranquilo, a diferencia de años anteriores donde se le escondía o protegía porque no vaya siendo que un periodista/terrorista se lo comiera con todo y caca.

Este sábado, el mandatario tuvo la cortesía de acercarse a saludar uno por uno todas las mesas de los cientos de periodistas de todo el estado, además de realizar reconocimientos a periodistas con más de 40 años de trayectoria y hasta tomar una foto personalmente a los reporteros. Hubo otros modos, otros mensajes entre líneas, y hasta la actuación de Enrique Guzmán, el otrora rey del rock mexicano.

Lo gacho es que al papá de la Guzmán (que no Nohemí, la de Protección Civil) lo dejaron solo. Quizás sea porque no es el artista de la nueva generación de reporteros o por esa fea costumbre de que si se va el gobernador, todos deben retirarse.

EPÍLOGO

En contraparte a la libertad de expresión tan cacareada, en Tuxpan, la Policía Ministerial la semana pasada detuvo a un joven acusándolo de ser “espía”, pues se encontraba grabando video con su celular la reconstrucción de un delito. Triste el asunto, porque precisamente a través de estas herramientas (que si bien son de doble filo) es como se han documentado casos de corrupción de policías y agentes de tránsito, enemigos naturales de que no quieran evidencia alguna de sus fechorías. Muy delicado el asunto, y habríamos de preguntarnos ¿van a detener a cualquier ciudadano --que no sea prensa-- que grabe con un celular y acusarle de espía? Mire que está el asunto de que quieren censurar internet en México, y en Veracruz parece que quieren ir más allá y quieren censurar a los celulares con cámaras. Verdaderamente terrible.

5 de junio de 2014

Coatepec apesta

"Guanelo" photoshopeado

Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Cuando era candidato a la alcaldía, desde las altas esferas del poder se comentaba: “Hay que cuidar a Juanelo de Juanelo”; se referían al entonces diputado local con licencia y aspirante a la Presidencia Municipal de Coatepec, Roberto Pérez Moreno, conocido con el mote antes mencionado.

A Juanelo ya le habían negado la candidatura antes y debe ser por algo, aunque sus antecesores priístas no son precisamente lo mejor que ha habido para el pueblo cafetalero: el último alcalde emanado del PRI fue Sergio Ramírez “Cabañas” Contreras durante la administración 2008-2010, una de las más desastrosas que se recuerden (se agregó el “Cabañas” para decirse devoto de Coatepec, trepado en la figura de su abuelo, el maestro Joaquín Ramírez Cabañas).

Coatepec ha sido tradicionalmente panista y la última buena gestión que se recuerda fue la de Diego Hernández Alonso (1998-2000). Entre los alcaldes blanquiazules ha habido buenas y malas administraciones; algunas trágicas, como la de Miguel Cervantes Sánchez, quien permitió la operación de una gasolinera clandestina en la entrada de la ciudad y que explotó, habiendo varios muertos. Entre los mismos panistas han hablado que la cúpula blanquiazul es controlada por familias que ostentan el poder económico en la ciudad y controlan la vida política, que a la vez son muy elitistas a la hora de elegir a los candidatos, especialmente por sus intereses comerciales, lo que se nota, por ejemplo, en el reciente crecimiento desmesurado de fraccionamientos en lo que eran cafetales, algunos con problemas serios como la falta de agua.

Coatepec es una ciudad que ha crecido por su propio pie, sin depender de Xalapa pese a su cercanía. Durante los años 80 y parte de los 90 disfrutó de la bonanza de los precios del café que estaban por las nubes y convertían a la ciudad como una de las más importantes productoras del mundo; una próspera ciudad donde tanto los productores, como intermediarios, siempre tenían dinero en los bolsillos. Aunque siguen conservando ese prestigio de calidad, desde la caída del precio mundial del aromático se vieron afectados cientos de familias y sus ingresos económicos.

Es una de las ciudades quizás más bellas de Veracruz, por su arquitectura colonial, reconocida gastronomía y, obviamente, por su café. Es rodeado por bellos escenarios naturales y tiene el mejor clima para vivir. Se conocía por ser un lugar bastante seguro, ya que se podía caminar a cualquier hora del día o la madrugada, sin problema alguno. Por esos atributos, la Secretaría de Turismo designó a Coatepec como el primer Pueblo Mágico de Veracruz, el jueves 17 de agosto de 2006, como reconocimiento a su valor cultural e histórico.

Lo triste es que edificios como la Casa de Cultura, una vieja y hermosa casona estilo colonial, se está cayendo a pedazos e incluso tienen clausurada parte de la banqueta, porque las vigas de madera se están cayendo de lo podridas que están.

Con el crecimiento de la delincuencia organizada en los recientes años en la entidad, Coatepec no estuvo exento de secuestros y otras situaciones desagradables, como delincuentes juveniles diciéndose malosos “pesados” quienes llegaban a las cantinas a golpear a meseros y parroquianos; o bandas que se dedicaban a asaltar a los trasnochados. Según el chisme popular, fue la misma mafia que los eliminó uno por uno, por sus excesos, aunque la entrada de la Marina y sus retenes en el área, también fueron factor influyente para que los índices de inseguridad descendieran.

Ahora los problemas a los que se enfrenta la actual administración encabezada por Roberto Pérez Moreno “Juanelo”, han comenzado con absurdos que ha tratado de minimizar el edil, como la vez que se le escapó una leona viva de su propiedad en fincas de la comunidad El Grande, perteneciente a Coatepec. Su hermano Óscar Pérez Moreno corrió a la prensa del lugar, según para que no se hiciera escándalo, pero la verdad es que algo trataban de ocultar muy burdamente.

En el Pueblo Mágico también han incrementado los delitos de robo a casa-habitación, especialmente en la zona residencial que está en la salida hacia Xico. En esta semana que termina, vecinos del fraccionamiento Centenario tuvieron una reunión con representantes del ayuntamiento para denunciar que desde hace varios meses han ocurrido robos y saqueos a viviendas, inclusive un asalto a mano armada. Lo mismo ocurre con vecinos del fraccionamiento San José, quienes constantemente se quejan de que no existen condiciones de seguridad, obligándolos a contratar seguridad privada.

Pero el principal de los asuntos pendientes ha sido el tema de la basura, ya que Coatepec no tiene donde depositar las toneladas de basura diarias que se producen en la ciudad, teniendo Juanelo la osadía de tirar los desechos en terrenos donde se realiza la tradicional Feria del Café, en una zona populosa y muy habitada, que de inmediato fue denunciado por los vecinos por la pestilencia y la gran cantidad de aves de rapiña que se estaba presentando en el lugar.

Hace un par de días comenzó una pestilencia precisamente en la zona de la salida a Xico. Con la denuncia, el portal EnlaceVeracruz212 hizo un recorrido por esa zona, abarcando la congregación de Zimpizahua, la antigua estación del tren El Piojito, la zona del camino real conocido como El Aguacatal, la colonia de los 400 Pueblos, Fraccionamientos San José, SETSE II, Centenario y el nuevo fraccionamiento La Trinidad, así como la parte posterior del supermercado Aurrerá, y llegamos a la conclusión de que los fétidos olores provenían de fincas que se ubican frente al beneficio de café que está en la salida a Coatepec, justo frente a la entrada de San José.

Este jueves, no obstante, y al estilo Juanelo, minimizaron la peste y dijeron que se trataba de bagazo (residuos) de caña de azúcar que se echaron a perder en la comunidad Mahuixtlán, ubicada a 10 kilómetros de la cabecera municipal.

En el recorrido pudimos ubicar perfectamente que el área afectada era solamente los sitios antes mencionados, así como parte de la zona donde se ubica la tienda Chedraui y abarcando parte del centro histórico, más delante de donde se ubica el conocido restaurante de mariscos “Bonilla”. La zona de donde provenía la peste, era precisamente frente al fraccionamiento San José.

Al igual que en el caso de la leona fugitiva, no se sabe qué oculta Juanelo en Coatepec con respecto a la pestilencia, y más teniendo en cuenta que carga con el problema del depósito final de la basura que genera el Pueblo Mágico. Precisamente el olor que se siente en la ciudad es de desechos ya putrefactos, aunque hay quienes afirman que se trata de pulpa de la semilla del café, también en estado de putrefacción.

La realidad es que en pleno Día Mundial del Medio Ambiente, no se sabía qué es la pestilencia que inunda a gran parte de Coatepec. Tampoco lo informó su departamento de prensa, que es un remedo de un mal chiste: está más dedicado a tomarse “selfies” con políticos y a subir mensajes que nada tienen qué ver con la administración coatepecana.

Así, entre la ignominia, Coatepec apesta, y va creciendo otra bronca: la inseguridad en los robos, sólo que --a diferencia de otros pueblos-- en el Pueblo Mágico se saben organizar para protestar, por mucho que lo minimice Juanelo con su estilo valemadrista.

Por algo no querían que fuese candidato, ahora lo entendemos. Abrón.

3 de junio de 2014

PGJ: entre lo político, la llana justicia y la opinión pública

Luis Ángel Bravo Contreras (Fotover)

Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- La Procuraduría de Justicia de Veracruz es una área delicada del gobierno. Es quizás la más difícil porque tiene que lidiar entre lo político, lo institucional y la llana justicia.

Y los titulares han tenido que pasar por casos verdaderamente peliagudos (a excepción del actual, que está viviendo la resaca de los pendientes), y renunciaron para no embarrarse en la maraña de corrupción y proteccionismo que se hace desde el poder a otras áreas y que dañan precisamente la imagen de la Procuraduría. Escándalos que tuvieron que ser tragados por los procuradores sin hacer gestos.

Como ejemplos recientes, se recuerda a destacados políticos como Ignacio González Rebolledo, quien tuvo que lidiar con casos como el del niño Pedrito (hasta hoy desaparecido) quien fuese secuestrado en Álamo el 12 de junio de 1999 y según los informes habrían sido elementos de Seguridad Pública los que realizaron dicho “levantón” y posteriormente el ridículo, cuando disque lo rescataron en Puebla y resultó ser otro niño llamado Gasparito. En esas épocas, la Procuraduría quedó desplazada por la entonces recientemente creada Secretaría de Seguridad Pública, a la que le dieron facultades de investigación, siendo su primer titular el actual diputado por Xalapa, Alejandro Montano Guzmán, hombre fuerte del Alemanismo.

El abogado Emeterio López Márquez, en el Fidelismo, le tocaron casos muy calientes, como los hijos del presidente Peña Nieto que estuvieron a punto de sufrir un atentado por una confusión entre malandros y guaruras; y la ejecución de Efraín Teodoro Torres, alias Z14, donde Reynaldo, en su calidad de secretario de Gobierno, dio una inicial pista falsa de que se trataba de otra persona y que su cuerpo había sido entregado a sus familiares en Poza Rica.

De igual manera sale de la Procuraduría para darle paso a un abogado corrupto y más dedicado al proteccionismo: Reynaldo Escobar Pérez, quien por su protagonismo y énfasis en falsear la información, quedó por demás lejos de repetir siquiera un cargo de elección popular, a costo también de haber debilitado al gobierno estatal. A Reynaldo le costó trabajo renunciar a la Procuraduría, pero ya era insostenible en el cargo.

Amadeo Flores Espinosa es el último procurador que tuvo que lidiar con casos de alto impacto, como lo fueron los asesinatos de los periodistas Regina Martínez Pérez y Gregorio Jiménez de la Cruz, así como el homicidio del pastor evangélico Claudio Martínez. Han sido los asuntos que más han marcado en el rubro de justicia en los últimos años pertenecientes a la administración del gobernador Javier Duarte de Ochoa, aunque la decisión de colocar a Amadeo en la PGJ fue catalogada como excelente, por su reconocida trayectoria en el servicio público. Al final, renunció al cargo.

Al actual procurador Luis Ángel Bravo Martínez no le ha tocado un caso verdaderamente emblemático, y ha tenido que lidiar sólo con casos pendientes antes de que destaque como el gran investigador que debe demostrar ser: se sabe en la clase política, que Luis Ángel pedía a gritos ser el titular de la PGJ, hasta que se la dieron; ahora tiene que demostrar porqué tanta insistencia en ser procurador.

Ha habido cambios, especialmente en el manejo de prensa e imagen, uso hasta de redes sociales, herramientas que su antecesor no utilizaba dada su estilo parco y dedicación al trabajo. Hoy, llegan varios boletines con actividades de la Procuraduría de Justicia diariamente, a manera de resaltar que se está trabajando en serio.

Sería interesante plantear si acaso la Procuraduría debería ser una dependencia abierta a los nuevos tiempos de transmisión casi en tiempo real de actividades, que se antojan arriesgados para la discreción y seriedad que debe llevar la PGJ. Que a lo mejor resulta un arma de doble filo el que se intente exhibir a la dependencia con casos poco trascendentes como el gente que es detenida por no dar manutención a la familia o acusaciones de pedofilia.

En Coatepec no hace mucho trascendió el caso de una persona acusada de abuso de confianza y detenida por la Policía Ministerial para ser llevada a Pacho Viejo, pese a que el delito ya había prescrito. El afectado pasó dos horas en el penal, hasta que finalmente fue liberado con el tradicional “Usted disculpe”.

Y es que ante la falta de casos realmente representativos, pareciera que la Procuraduría se ha abocado a indagar en archivos viejos para hacer acto de presencia ante los medios, arriesgando la seriedad y prestigio de la institución, y por ende, al estado.

Quizás esa sea la chamba con lo que tiene que lidiar Luis Ángel Bravo: el de tener que sacar adelante el trabajo pendiente de la Procuraduría, pero a la vez sortear entre las aguas de la corrupción, el proteccionismo oficial a otras áreas y el difícil manejo de una opinión pública que desacredita en automático y por costumbre todo lo que huela autoridad.

EPÍLOGO

Si bien ya se dijo en el mensaje oficial que todo se trató de un lamentable accidente y no hay culpables qué señalar en la muerte de la señorita Alondra Córdoba Vargas (a quien le cayó un árbol encima este martes 3 de junio mientras estaba en clases en la Secundaria Técnica No. 3), hay quienes señalan que existe una Unidad Interna de Protección Civil, dependiente de la Unidad de Protección Civil de la Secretaría de Educación de Veracruz, que debe velar por estrategias de prevención para la seguridad de los alumnos; misma que quizás deberá de explicar y dar a conocer a detalle lo ocurrido, más allá de las primera impresiones… Por cierto ¿y Adolfo Mota dónde anda? Porque la única que ha dado la cara es la subsecretaria Xotchil Adela Osorio ante los medios.

1 de junio de 2014

Huayacocotla, el otro Veracruz que depende de Hidalgo

Huaya

Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- El fin de semana tuvimos la oportunidad de ir a conocer Huayacocotla. Era uno de los pendientes en la lista de vida, pues recuerdo que había un libro de texto gratuito llamado “Veracruz” que se distribuía en la primaria, donde se hablaba de una ciudad en las nubes: era Huayacocotla.

Si bien se habla de un municipio con rezagos, la verdad que podemos decir que es una ciudad equilibrada entre sus tradiciones, indigenismo e historia; tiene un comercio estable y, lo más envidiable de todo: la inseguridad no existe. Las calles, pulcras.

Es un pueblo donde todos se conocen y se puede transitar por la fría madrugada, porque literalmente se vive en tranquilidad. No es más grande que acaso 10 cuadras, pero es centro educativo: tiene sus escuelas de educación básica y educación superior. De hecho, según nos platican, la mayoría de aquí son maestros.

Otra de las actividades que realizan como parte de sus tradiciones es la crianza de gallos de pelea, los cuales también representan parte de los ingresos comunitarios. Y uno pensaría que este tipo de espectáculos atraería situaciones desagradables, pero la realidad es que todo se realiza en paz. No estamos de acuerdo, pero son sus formas de vivir.

Este es uno de los rincones escondidos de Veracruz. Es uno de los puntos más altos del estado: 2,140 metros sobre el nivel del mar y su acceso es por el estado de Hidalgo; literalmente el recorrido desde Xalapa es al menos por cuatro estados: Veracruz, Puebla, Tlaxcala e Hidalgo.

Aquí hace años era como el sitio “castigo” por no ser periódico aliado de el gobierno chiriyunista.

Pero “Huaya” no deja de ser un paraíso. No anda buscando denominación de Pueblo Mágico, pero tiene verdadera magia. Su clima es uno de los más agradables que se pueden sentir en la entidad, pues es fresco, hace un frío tipo xalapeño, pero no te sofoca como el sol ardiente de Perote o el Distrito Federal.

Otra de las cosas que sorprendió a los fumadores y ex fumadores, es que no se cansa uno al caminar en la zona, lo que se esperaría por la altura; quizás se deba a que se trata de una región limpia, literalmente sin contaminación ambiental para esnifar.

Podríamos decir que “Huaya” es una paraíso, aunque no conserve la arquitectura colonial que presumen las ciudades de la región del Bosque de Niebla. De hecho son pocas las casas que se aprecian con este estilo, a excepción de una característica notable: destacan las que son de techo de dos aguas. No hay arquitectura esnobista que presumir, solamente es el pueblo y ya paren el tren del mame. Sólo el centro de la pequeña mancha urbana conserva algunas casonas viejas hechas de piedras, así como la sede del ayuntamiento, la iglesia y el quiosco.

Otra de las cosas es que pese a sus aparentes limitaciones turísticas, se pueden contar al menos con cuatro o cinco hoteles con servicios básicos, al menos unos con el tan necesario WiFi de nuestros tiempos. De hecho, a diferencia de “pujantes” ciudades industriales como Minatitlán, el internet es compartido y muy usado, de buena velocidad hasta en el celular. El restaurante Los Arcos ofrece este servicio a sus clientes, lo que en restaurantes del pueblo petrolero todavía ni conocen.

Podríamos decir que es un pueblo despreocupado por su lejanía. Saben que su distancia de la capital veracruzana es un obstáculo para el acercamiento con el gobierno y los beneficios que éste pueda otorgarle. Lo mismo ha sido aprovechado por grupos de izquierda --acusan políticos de la zona-- para mantener una hegemonía en la región, encabezados por Radio Huayacocotla, estación permisionada administrada por sacerdotes jesuitas, y que transmite en lenguas indígenas y en castellano.

Radio Huaya de hecho es una de los íconos de la rebeldía en México. Una de las estaciones más emblemáticas en el mundo de la comunicación en México, con reconocimientos internacionales.

Pero Huayacocotla, más allá de los intereses políticos, es un pueblo que demuestra que su supervivencia no ha estado supeditada a los intereses que puedan darse en la capital del estado. De hecho, para los habitantes su capital se centra en Tulancingo o Pachuca, que están entre una hora o dos horas de viaje. Según nos cuentan, Pachuca está a años luz de lo que podría ser Veracruz o Xalapa; que es una capital verdaderamente próspera y mucho mejor que cualquier ciudad veracruzana.

Vaya, el mito de que todos dependen de Xalapa, Tamaulipas o Tabasco, se acaba cuando conoces Huayacocotla. Los caminos tampoco se pueden considerar del nabo, como es el mito urbano de que todos los caminos en Veracruz están destrozados.

Y del paisaje, vatos… ¡Su tapudrema, vatos! Bosques de pinos y coníferas, niebla vespertina… ¿Qué más se puede pedir para que sea paisaje?

Es sencillamente el otro Veracruz de los extremos olvidados, con problemáticas a las que se le agrega la lejanía de la capital del chorizo veracruzano, pero que se las han ingeniado para vivir sin tener que depender de la arrogancia de Xalapa.

En editorial de cuatro palabras: Huayacocotla es chido, maestritos.