Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Regresemos unos meses atrás: en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, uno de los mayores importantes foros de intelectuales, académicos y apasionados de la lectura, se presentó el precandidato del PRI a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, a presentar un libro que, se sabría después, ni siquiera escribió.
Pero lo peor no fue su presentación como falso autor interesado en los temas políticos del país, sino que minutos después fue entrevistado por la prensa especializada que cubría tan importante evento y puso en aprietos al candidato priísta al preguntarle cuáles eran los tres libros que lo habían marcado en su vida.
De ahí, la burla generalizada al saber que Peña Nieto no supo contestar cuáles eran esos tres libros y perdió el control de la entrevista, quedando desnudo como una persona alejada de lo intelectual, quizás refinado para hablar, pero no necesariamente inteligente al menos para los estándares de la Feria Internacional del Libro, que por cierto también es espacio ganado por los simpatizantes de la izquierda, pues ahí a Rius se le recibe como al Papa en Guanajuato.
Si bien la burla hacia Peña Nieto no se replicó en los medios “nacionales”, tuvo su eco mayormente en las redes sociales, en un país que se está colocando como uno de los que tiene más acceso a Internet en Latinoamérica y sigue creciendo.
Posteriormente fue el escándalo de la “prole”, cuando el novio de Paulina, la hija mayor de Peña Nieto, hizo un comentario ofensivo en Twitter dirigido a “la prole” y los “pendejos envidiosos” que a Paulina se le hizo gracioso reenviar a sus contactos. De ahí que la palabra “prole” (que se refiere más a la descendencia familiar) ahora se escucha como ofensiva, porque así el ignorante novio la usó en el contexto de que somos una bola de proletariados; y si nosotros somos los buenos proletarios, por ende, ellos son los villanos amos el país.
Tal escándalo fue a unos días de empezar la campaña de Enrique Peña Nieto, por lo que entre priístas se decía que no le afectaría para nada. Que incluso fue algo así para ayudar a desfogar y que se fuera olvidando lo de la Feria Internacional del Libro. Peña no tendría casi de qué preocuparse.
Pero al comenzar las campañas las cosas se complicaron para los priístas. Se dice que puedes tener a un aspirante a cargo popular oculto, alejado de los reflectores para evitar que se le dañe o se le toque, pero en algún momento tendrá que salir a la palestra y es donde tiene que enfrentarse al verdadero sentir. En el caso de Peña Nieto, es obvio que los asesores han buscado por todos los medios tener controlados los eventos, tener todo bien armonioso para que lo único que se escuche sean loas y vivas al candidato.
El problema es que como candidato a la Presidencia de la República no sólo iba a hacer campaña en el Estado de México, ni iba a ser siempre arropado por los tradicionales sectores subyugados por amenazas de los líderes de que si no van a apoyar al candidato, les podría afectar en su trabajo y forma de vida.
El problema para los priístas es que también hay población (como la Feria del Libro en Guadalajara) a la cual tendrán que darle la cara y enfrentar. Que les sería imposible controlar e impedir las obvias limitaciones de Enrique Peña Nieto.
MONTERREY, EL INICIO DE LA DEBACLE
El Tec de Monterrey organizó un foro estudiantil al cual acudirían los candidatos. Si bien el famoso tecnológico no es que se diga un semillero de izquierda, la inconformidad creció en esa comunidad estudiantil desde que miembros del Ejército mataron a dos alumnos y el presidente panista Felipe Calderón los tachó de delincuentes, sin saber que les habían sembrado armas.
Todo esto en el contexto de un estado gobernado por el priísta Rodrigo Medina, a quien le ha estallado la violencia en la cara y en lugar de enfrentarla ha preferido huir del estado y vivir en los Estados Unidos. Para los habitantes de Nuevo León, la pútrida cereza del trágico pastel fue cuando 49 personas murieron a manos de integrantes del crimen organizado cuando les incendiaron el casino donde estaban.
El periodista Víctor Trujillo, en su papel de Brozo, recordó hace unos días que Monterrey era la joya de la corona empresarial y era porque todos los empresarios habían huido del peligroso Distrito Federal lleno de delincuentes para irse a la capital de Nuevo León. Con el paso del tiempo, está resultando que muchos empresarios están regresando al Distrito Federal porque Monterrey se ha convertido en una de las plazas donde se disputa la guerra entre cárteles del narcotráfico. El poderoso empresario Alfonso Romo, de esos del Monterrey caótico de la actualidad, fue de los primeros que dijo que apoyaría a Andrés Manuel López Obrador.
López Obrador en esos momentos traía un discurso muy soso, opacado, gris. Difundía el mensaje de la “república amorosa” como el de un viejo hippie cuyas neuronas habrían quedado dañadas por tanta hierba. Gente de izquierda criticaba que ese no era el discurso que esperaban de su líder, pues era el momento para retomar la fuerza y la dureza del 2006 ante la inconformidad generalizada de la población, cansada de los crímenes, la impunidad y la inseguridad. López Obrador no entendió esto desde un principio y podríamos asegurar que sus números estarían más altos, hasta rebasando al supuesto puntero, si desde un inicio su propuesta en lugar de amorosa, fuera agresiva, sin necesidad de llegar a ser violento.
Volviendo al Tec de Monterrey, Peña Nieto fue invitado al foro, pero finalmente declinó asistir. Se sabría después que no acudió porque había pedido un determinado número de lugares para sus simpatizantes que echarían porras y un teleprompter, como el que uso para tomar protesta como candidato.
Las exigencias del candidato, en calidad de divo, volvieron a resucitar las debilidades y limitaciones de Peña Nieto que fueron expuestas en la Feria Internacional del Libro.
EL DEBATE
Para entonces pasaron días de campañas aburridas. Lo que inyectó un fuerte interés fue el debate presidencial donde la modelo Julia Orayen se hizo famosa como la edecán exuberante que tuvo sus segundos de fama.
En resumen, se dice que el ganador fue Gabriel Quadri, el candidato de Nueva Alianza, pero solamente para mantener el registro del partido que lo postula, pues está lejos de ganar la elección.
En términos de los candidatos fuertes, Josefina Vázquez Mota (PAN) y Andrés Manuel López Obrador (PRD) quedaron como los competitivos, mientras que Peña Nieto quedó disminuido a ser una persona que no tenía tiempo para terminar sus ideas. Pocos, casi nadie, le dio el triunfo a Peña en el debate.
RENACE EL INTERÉS
Creo que desde el debate la pasión se ha desbordado. Ante las limitaciones de las campañas en los medios tradicionales de comunicación, las redes sociales se convirtieron en el tablado perfecto para ventilar lo que está prohibido de acuerdo a las reglas del juego electoral.
A esa tribuna llegaron entonces los priístas y panistas un poco tarde. Twitter y Facebook ya estaban siendo utilizados desde años atrás para denunciar las atrocidades de una violencia inédita surgida al calor de la guerra entre cárteles del narcotráfico y de la impunidad de los grupos regionales de poder político. En Monterrey se inició lo que se conoce como el tópico #Mtyfollow que es usado todavía para alertar a los regios de situaciones de riesgo.
En Veracruz nació el #verfollow, que también se usa para lo mismo, con su paso natural de psicosis ante hechos violentos que comenzaron a difundirse de manera irresponsable, pero que fue necesario para madurar la manera de usar el Twitter como medio de información inmediato ante eventualidades y riesgos de violencia.
Y fue en Veracruz donde se les ocurrió usar la ley contra usuarios de Twitter, tacharlos de terroristas y encerrarlos en el penal de Pacho Viejo, lo que endureció los mensajes de los jarochos. La crítica creció y desde entonces el estigma de intolerancia contra los satanizados tuiteros se quedó.
Si bien las cosas se enfriaron con el paso del tiempo y podemos decir que hay una real libertad de expresión en la red social, Twitter, al menos en Veracruz, es una de las herramientas más poderosas de información que ya estaba en manos de la inconformidad, ante la cerrazón de los medios tradicionales.
EL PAJARITO TEMERARIO
La apuesta a los medios de comunicación tradicionales ha causado mella en estas campañas, especialmente para el tricolor. Si bien está limitado el presupuesto para prensa escrita, radio y televisión, a los candidatos (y políticos veracruzanos en general) no les da por jugársela con el Internet.
Los cerebros del “Nuevo PRI” aplican las mismas técnicas arcaicas, incluidas las de difusión de actividades y el acarreo virtual (como quedó demostrado en un video donde se reúne un equipo para favorecer a Enrique Peña Nieto en Twitter). Su insistencia en los medios masivos de siempre, han dejado abierta la puerta a la inconformidad en un espacio que ya ha derrocado dictaduras en territorio árabe.
Si bien no se puede comparar a los políticos con los dictadores de medio oriente, la violencia que se vive en Veracruz y en muchas partes del país, es equiparable a la de esas regiones. Basta decir que México es el país más peligroso para los periodistas, sólo detrás de Irak.
LA IBERO Y CÓRDOBA
Peña Nieto tuvo su viernes negro en la Universidad Iberoamericana, a la cual primero toreó diciendo que sí iba, luego que no, luego que sí. Finalmente fue… y le fue mal.
Ahí es donde se encontró a la inconformidad de frente, la protesta, el sentir de quienes no están de acuerdo con su propuesta para ser presidente de la república y tampoco de la manera en que quiere tener los escenarios controlados: en lugar de escuchar las porras que alimentan cualquier ego político, se topó con que los estudiantes le echaron en cara el caso Atenco (el cual se había abstenido de contestar, pero le entró lo valiente a lo último y se fue de boca diciendo que estaba cuasi orgulloso de cómo se procedió); Peña Nieto tuvo que salir huyendo por los recovecos del campus y procedió a reaccionar de manera peor en las horas siguientes.
Inmediatamente los priístas de todos los niveles trataron de descalificar a los manifestantes llamándolos “porros”, “perredistas”, “lopezobradoristas”, “radicales”, “intolerantes”, sin darse cuenta de que precisamente con su reacción se estaban reviviendo sus tiempos cuando al PRI-Gobierno le gustaba la censura, los “Calladitos se ven más bonitos” y “Orden y nos amanecemos”: la pura intolerancia de la que se supone ya se desprendieron como el “Nuevo PRI”.
En Veracruz llegó la intolerancia hasta el caso Córdoba, cuando a un mitin del candidato priísta Enrique Peña Nieto llegó un grupo de manifestantes de izquierda, simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, que de manera pacífica se presentaron al evento y de inmediato fueron agredidos por un grupo de choque priísta que se identificó posteriormente como huestes comandadas por un porro profesional llamado Juan de Dios Sánchez Abreu, quien en ese momento tenía el cargo de director de Política Regional, el que se supone que está para negociar, no para causar desmanes.
Posterior al hecho, la ocultación de los hechos en los medios masivos de comunicación radicalizaron la protesta y con justa razón: se trató de esconder y minimizar una agresión grave contra un grupo minoritario que estaba en su justo derecho de estar en la calle para protestar. Si fue una provocación, pues fue peor para los priístas, quienes volvieron a demostrar poca inteligencia para no reaccionar brutalmente ante un “embate” de la izquierda.
No contentos con la madriza que le acomodaron a los jóvenes que se identificaron como estudiantes en Córdoba, a los simpatizantes priístas se les fue la boca diciendo en redes sociales que se trataba de “porros”, “perredistas”, “lopezobradoristas”, “radicales”, “intolerantes”, volviendo a caer en el mismo error del caso Ibero.
Fue en tanto en Twitter como en Facebook donde más se dio a conocer el lamentable caso de Córdoba y la protesta virtual hizo que Sánchez Abreu fuera destituido del cargo. Fue por la misma vía donde se trató de descalificar a los agredidos, pero con resultados contraproducentes para el PRI, porque es el único lugar donde se demuestra la real inconformidad, la frustración, la impotencia y la desesperanza. Era imposible que trataran de justificar la violencia originada por los priístas en Córdoba, pero los priístas se aventuraron.
Entre los denostadores se identifican a usuarios que son empleados de gobierno, quienes carecen de la credibilidad para expresar y calificar a los jóvenes golpeados de Córdoba. Estos son los mismos que descalificaron la marcha contra Peña Nieto que se hizo este sábado en diversos puntos del país, con los mismos resultados: a los priístas les vale eso de la tolerancia y la libre expresión. Peor aún: no tienen la suficiente inteligencia para dejar pasar los “embates” y se convierten en seres más dogmáticos que un radical izquierdista.
En aras de la descalificación, se hizo más grande el movimiento contra Peña Nieto y fue el mismo candidato quien descalificó a los estudiantes de la Universidad Iberoamericana, quienes respondieron de manera inteligente: a través de las redes sociales y demostrando una gran capacidad de organización.
LAS PRÁCTICAS DE SIEMPRE
El PRI, con el caso de la Ibero y de Córdoba, quedó como el de las prácticas de siempre en tiempos que se suponen son del “Nuevo PRI”. El candidato tricolor se convirtió en el oficialista y los mismos priístas no se dieron cuenta que con sus prácticas descalificadoras e intimidatorias, volvieron a mostrar su rostro más recordado.
Elena Poniatowska, la gran escritora princesa, comentó en recientes días que esta era una generación de jóvenes como la del 68. Pensé que era exagerado llamarlos así, pero ante 30 años de situaciones económicas deprimentes, una violencia que va escalando niveles impensables y miles de inconformes, estamos ante un escenario donde los gobiernos y los políticos no pueden defender lo indefendible. Estamos como en 1968, nomás que sin Ché Guevara.
Y la izquierda, entiéndase López Obrador, ha sabido cambiar el rumbo de su discurso amoroso por el de recoger todas las inconformidades que son millones en este país. Algo que el PRI y el PAN, como causantes directos, no podrán hacer hasta que cambien su rumbo y manera de aceptar una realidad que daña a muchos mexicanos.
columna sin nombre
pablo jair ortega
19 de mayo de 2012
15 de mayo de 2012
Carlos Fuentes y Colosio
Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Una tarde xalapeña del 23 de marzo de 1994. Entonces eran nubes grises, niebla, chipi-chipi, frío y nada de calores inéditos. Era alcalde el actual diputado local Armando Méndez de la Luz, y el invitado de honor era el escritor Carlos Fuentes.
El hombre de mundo había sido invitado a la capital veracruzana para rendirle un merecido homenaje. Tantas historias que se habían contado a través de la mente del mexicano naturalizado y Xalapa entonces gozaba la plenitud de ser una de las capitales culturales del mundo. No cualquier ciudad tiene a un premio Cervantes caminando por sus calles, como lo es Sergio Pitol. Hoy todavía se gozan esas patadas de fama cultural.
El gobernador era Patricio Chirinos Calero, uno de los hombres más cercanos al presidente Carlos Salinas de Gortari. Se dice, se cuenta, que si el diputado federal Demetrio Ruiz Malerva no fuese asesinado en Álamo a manos de pistoleros de la familia Rodríguez Franco, hubiera llegado a ser gobernador en lugar de Chirinos.
En ese entonces se hizo el acto en los bajos del Palacio Municipal de Xalapa, en medio de toda la retórica propia de los intelectuales presentes. En las sillas estaba sentado el primer círculo de poder en Veracruz, encabezados por el mandatario estatal. Personalidades políticas y del mundo artístico. En primera fila, junto a Chirinos, el entonces senador Miguel Alemán Velasco (a la postre, gobernador), amigo personal de Carlos Fuentes.
Hablaron y hablaron. Los periodistas presentes cubrían el evento como una tarea de tarde, lejos de las actividades políticas que genera el ajetreo reporteril en la capital de Veracruz. Digamos una nota de relativa importancia que merecía cobertura, pero ya en tiempo relajado.
Después de los discursos, pasó a la palestra el homenajeado. El maestro Carlos Fuentes se tiró un rollo de aquellos. Si bien este autor no estuvo presente (jugaba basquetbol huyendo de ir a clases de computación) quienes platican de tal evento dicen que Fuentes hizo un discurso largo y un poco pesado, agradeciendo a Xalapa, destacando la belleza del lugar y su gran acervo cultural.
De pronto llegó corriendo y haciendo teatro el secretario de Gobierno Miguel Ángel Yunes Linares, con el rostro desencajado y la mirada como de loco. Llevaba en la mano una tarjeta como para hacerle al informante secreto, pero es que en realidad había pasado algo que ameritaba tanto drama y presencia exasperada en el evento.
Colándose entre la gente con poca discreción, Yunes llegó hasta donde estaba Patricio Chirinos con su clásica pierna cruzada. Éste inclinó la cabeza para escuchar a su segundo al mando, quien balbuceó unas palabras y entregó la tarjeta al ejecutivo.
Alberto Morales, el gran Betogato tiene oído biónico y en ese momento, logró entender que algo había pasado y la clave estaba en el rostro de Yunes.
El choleño se alejó y el rostro de Chirinos se convirtió en ese “¡Ay mamachita!” que nunca lo ha podido abandonar. Comentó entre sus cercanos, pero Carlos Fuentes seguía y seguía y seguía dando su discurso, sin ver que el respetable se descomponía por saber qué demonios puso a Chirinos tan preocupado.
La inquietud del gobernador se convirtió en un sobresalto colectivo, aunque nadie en realidad sabía qué estaba pasando. Poco a poco la mirada de Chirinos recayó en la de Fuentes, a quien obviamente estaba apresurando con ojitos pispiretos.
Pero Fuentes, grandilocuente, personaje de letras y sangre diplomática, no tomó mucha importancia de la desesperación de los políticos y hasta se comenta que ya estaban por mandarle un emisario para pasarle el recado de que si por favor le podía cortar al discurso porque había algo urgente que atender.
Entre la banda periodística fue notable el sutil tumulto y como nadie sabía que estaba pasando, empezaron las especulaciones. Por ahí se escuchó “Colosio” y luego “atentado”.
--Parece que fue un atentado contra Colosio.
--No chingues, ¿en serio?
Carlos Fuentes terminó su discurso e inmediatamente recibió una ovación expedita. Fue un aplauso apresurado, descompuesto, y de inmediato el círculo de poder encabezado por el gobernador desbarató la multitud ordenada y entre empujones y sillas que rechinaban, salieron los funcionarios de primer nivel corriendo al Palacio de Gobierno como si tuvieran diarrea.
A Fuentes lo dejaron con su amigo Miguel Alemán, porque Chirinos salió por piernas. En ese momento acababan de darle dos tiros mortales en la cabeza al candidato presidencial.
Luis Donaldo Colosio moría en Tijuana, cerca de las 5 de la tarde, cuando en Xalapa su predecesor en la Secretaría de Desarrollo Social Federal, Patricio Chirinos, era gobernador de Veracruz. Curiosamente hay personajes vigentes como Domiro García Reyes, entonces jefe de Seguridad del candidato y hoy director de Operaciones de la Secretaría de Seguridad Pública en el gobierno de Javier Duarte.
Carlos Fuentes regresaría a Xalapa en varias ocasiones. Ningún otro magnicidio interrumpiría su discurso.
El hombre de mundo había sido invitado a la capital veracruzana para rendirle un merecido homenaje. Tantas historias que se habían contado a través de la mente del mexicano naturalizado y Xalapa entonces gozaba la plenitud de ser una de las capitales culturales del mundo. No cualquier ciudad tiene a un premio Cervantes caminando por sus calles, como lo es Sergio Pitol. Hoy todavía se gozan esas patadas de fama cultural.
El gobernador era Patricio Chirinos Calero, uno de los hombres más cercanos al presidente Carlos Salinas de Gortari. Se dice, se cuenta, que si el diputado federal Demetrio Ruiz Malerva no fuese asesinado en Álamo a manos de pistoleros de la familia Rodríguez Franco, hubiera llegado a ser gobernador en lugar de Chirinos.
En ese entonces se hizo el acto en los bajos del Palacio Municipal de Xalapa, en medio de toda la retórica propia de los intelectuales presentes. En las sillas estaba sentado el primer círculo de poder en Veracruz, encabezados por el mandatario estatal. Personalidades políticas y del mundo artístico. En primera fila, junto a Chirinos, el entonces senador Miguel Alemán Velasco (a la postre, gobernador), amigo personal de Carlos Fuentes.
Hablaron y hablaron. Los periodistas presentes cubrían el evento como una tarea de tarde, lejos de las actividades políticas que genera el ajetreo reporteril en la capital de Veracruz. Digamos una nota de relativa importancia que merecía cobertura, pero ya en tiempo relajado.
Después de los discursos, pasó a la palestra el homenajeado. El maestro Carlos Fuentes se tiró un rollo de aquellos. Si bien este autor no estuvo presente (jugaba basquetbol huyendo de ir a clases de computación) quienes platican de tal evento dicen que Fuentes hizo un discurso largo y un poco pesado, agradeciendo a Xalapa, destacando la belleza del lugar y su gran acervo cultural.
De pronto llegó corriendo y haciendo teatro el secretario de Gobierno Miguel Ángel Yunes Linares, con el rostro desencajado y la mirada como de loco. Llevaba en la mano una tarjeta como para hacerle al informante secreto, pero es que en realidad había pasado algo que ameritaba tanto drama y presencia exasperada en el evento.
Colándose entre la gente con poca discreción, Yunes llegó hasta donde estaba Patricio Chirinos con su clásica pierna cruzada. Éste inclinó la cabeza para escuchar a su segundo al mando, quien balbuceó unas palabras y entregó la tarjeta al ejecutivo.
Alberto Morales, el gran Betogato tiene oído biónico y en ese momento, logró entender que algo había pasado y la clave estaba en el rostro de Yunes.
El choleño se alejó y el rostro de Chirinos se convirtió en ese “¡Ay mamachita!” que nunca lo ha podido abandonar. Comentó entre sus cercanos, pero Carlos Fuentes seguía y seguía y seguía dando su discurso, sin ver que el respetable se descomponía por saber qué demonios puso a Chirinos tan preocupado.
La inquietud del gobernador se convirtió en un sobresalto colectivo, aunque nadie en realidad sabía qué estaba pasando. Poco a poco la mirada de Chirinos recayó en la de Fuentes, a quien obviamente estaba apresurando con ojitos pispiretos.
Pero Fuentes, grandilocuente, personaje de letras y sangre diplomática, no tomó mucha importancia de la desesperación de los políticos y hasta se comenta que ya estaban por mandarle un emisario para pasarle el recado de que si por favor le podía cortar al discurso porque había algo urgente que atender.
Entre la banda periodística fue notable el sutil tumulto y como nadie sabía que estaba pasando, empezaron las especulaciones. Por ahí se escuchó “Colosio” y luego “atentado”.
--Parece que fue un atentado contra Colosio.
--No chingues, ¿en serio?
Carlos Fuentes terminó su discurso e inmediatamente recibió una ovación expedita. Fue un aplauso apresurado, descompuesto, y de inmediato el círculo de poder encabezado por el gobernador desbarató la multitud ordenada y entre empujones y sillas que rechinaban, salieron los funcionarios de primer nivel corriendo al Palacio de Gobierno como si tuvieran diarrea.
A Fuentes lo dejaron con su amigo Miguel Alemán, porque Chirinos salió por piernas. En ese momento acababan de darle dos tiros mortales en la cabeza al candidato presidencial.
Luis Donaldo Colosio moría en Tijuana, cerca de las 5 de la tarde, cuando en Xalapa su predecesor en la Secretaría de Desarrollo Social Federal, Patricio Chirinos, era gobernador de Veracruz. Curiosamente hay personajes vigentes como Domiro García Reyes, entonces jefe de Seguridad del candidato y hoy director de Operaciones de la Secretaría de Seguridad Pública en el gobierno de Javier Duarte.
Carlos Fuentes regresaría a Xalapa en varias ocasiones. Ningún otro magnicidio interrumpiría su discurso.
11 de mayo de 2012
10 de mayo de 2012
Madres y mamirriquis
Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Infernal hasta el tuétano el maldito calor. Estar con “clima” no es garantía para refrescarse. En este lugar dicen que solamente se vive loco o pedo. El frente frío que acaba de entrar, si acaso nubló el paisaje y dejó que se sintiera el “norte” por la tarde del miércoles.
Para la mañana siguiente, los destellos de sol ya calientan un huevo… “Psssssst” suena el aromatizante de la sala de la casa donde se pasó la adolescencia y es un hedor como si al calor le quisieras poner el perfume más barato y corriente que pueda haber en la naturaleza.
Hay que pasar por la abuela, la matriarca, que si bien no es istmeña ni usa enagua ni oro de teca, es a donde se acude para preguntar, para saber. Su memoria ya refleja lo blanco de sus canas, pero su acervo está intocable.
Hay que pasar por la nueva madre que me ha dado un sobrino. Ahí está en la cama el cachetón como diciendo “¡Qué pinche calor!”. No lo dice, pero seguramente lo piensa.. Y todavía lo que le falta por vivir.
La propia es la que conduce celosamente su carrito y ni para decirle que por ser Día de las Madres, uno conduciría amablemente y sin nada acambio, porque su nave nadie la toca. Es comprensible, a nadie le gusta que le muevan su asiento.
Mariscos, Xa’Papá. Comer en La Barra de Alvarado es uno de los pasos obligados en las visitas constantes a Minatitlán, entre otros para muchos quienes vivimos exiliados de esta tierra tan “macondona”.
Huele a huevo con chorizo, pero no, es empanada, asegún. Algo así a pocos metros de una calle Lerdo que por momentos es la pura soledad. “Córrale, abuelita, que ahí vienen los carros”… Y la viejita, con todo y bastón, le acelera el asunto a sabiendas de que en estos tiempos no respetan ni a su madre.
“Sentaos, hijos míos”, debe haber dicho Chuchito antes de la comilona que selló su destino. Hacemos lo mismo no sin antes juntar dos mesas naranjas estrambóticas, disparejas. El chiste es sentarse.
“Traiga agua, urgentemente, dos jarras de limonada mineral”… Y no es que sea uno mamila o que el clima xalapeño ya hizo estragos a los genes sureños, pero es que salir de la templada capital veracruzana para pasar la Cuenca (la zona más calurosa del estado, y si no le creen a este chismoso, pregúntele a los de Tierra Blanca) y llegar al sur de Veracruz, es como el cuento de la ranita que está nadando en una olla que poco a poco se calienta en la lumbre y… Pos ya saben el funesto final.
Empezar con Arroz a la Tumbada que, dicho sea de paso, no se compara con el que está en la tierra cuyo nombre del restaurante le rinde honor: Alvarado. Pegado a la zona de pescaderías, donde los oxidados barcos descansan sobre el Papaloapan, en un rinconcito está “La Viuda”. Si a usted le gustan los lugares fufurufos, con clima y “Nos reservamos derecho de admisión”, mejor sígale derecho a Boca o a Veracruz, antes de que se gane una mandada a la gaver.
Hoy maternalmente hay mojarra frita al mojo de ajo, minilla, empanadas de ídem y jaibas también al mojo, para rechuparse la mugre los dedos, que quedan embarrados de mantequilla. Ni para qué contarle del atracón, si basta decir que cuando uno come, desconoce, y cuando desconoce: “No hablo, estoy comiendo”.
Chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp… Que no hablo, coño, estoy comiendo. Sáltese al otro párrafo mientras termino.
Amenizan la comida los narcocorridos. Debe ser que en este pueblo, en este país, escuchar las hazañas de los señores, es una manera de resignarse ante logros más concretos de la mafia que de los del trinche gobierno. En fin, cada quien sus gustos… “Ahora Espinoza Paz y La Arrolladora, pues sí, estúpido, tienes que ser más tolerante y nadie le gustaría comer mariscos oyendo Paul McCartney o Scorpions”.
Buuuuuuuuuuuuaaaaaaaaaaaaaaaaaaarrrrrrrrrp… Perdón, se oye mal, pero descansa el autor. “Una coca y una nieve de mamey para el desempance, por favor”. La mesera, morena coqueta de ojos negros con pintura azul, sonríe. Debe ser mi seductora figura de James Bond región 4… ¡Ah chinga, no, es el pedazo de jaiba que tengo atorado entre los dientes!
Modestia aparte, pero esto del “aigre” acondicionado es imprescindible. Es necesario comer fresco, casi frío, y sobre todo cuando a uno le han prohibido la cerveza; y es que, como se mencionó al principio, estar loco o pedo es el estado habitual de muchos de los que viven en Minatitlán. Si no por nada existen más cantinas, depósitos y Oxxo que en cualquier otro lugar, donde por cierto, de beber Corona, se pasó a la Superior.
Como habrá estado de cálido este 10 de Mayo tan maternal, que un señor de esos de compañías petroleras, con uniforme y toda la cosa, se paraba a cada rato a cerrar la puerta que los meseros dejaban abierta. “Se sale el aire”… Sí, carajo, entiendan que no puedo refrescarme con cebada en estos linderos del magma.
El atracón culmina y hay que pagar la cuenta… ¡Ejem, ejem!... Bueno, Diosito proveerá pronto.
Nos enteramos en el sur que Julia Orayén, la edecán del debate presidencial, estará en Jáltipan el sábado. Lástima que tal vez ya ande de regreso en Xalapa, que si no le preguntaba sus impresiones del debate con una caguama en mano; ahí sí que chin-chin la recomendación médica y ¡Méngase, mamirriqui del rubor helado, vámonos a tu escote del diablo!.
Para la mañana siguiente, los destellos de sol ya calientan un huevo… “Psssssst” suena el aromatizante de la sala de la casa donde se pasó la adolescencia y es un hedor como si al calor le quisieras poner el perfume más barato y corriente que pueda haber en la naturaleza.
Hay que pasar por la abuela, la matriarca, que si bien no es istmeña ni usa enagua ni oro de teca, es a donde se acude para preguntar, para saber. Su memoria ya refleja lo blanco de sus canas, pero su acervo está intocable.
Hay que pasar por la nueva madre que me ha dado un sobrino. Ahí está en la cama el cachetón como diciendo “¡Qué pinche calor!”. No lo dice, pero seguramente lo piensa.. Y todavía lo que le falta por vivir.
La propia es la que conduce celosamente su carrito y ni para decirle que por ser Día de las Madres, uno conduciría amablemente y sin nada acambio, porque su nave nadie la toca. Es comprensible, a nadie le gusta que le muevan su asiento.
Mariscos, Xa’Papá. Comer en La Barra de Alvarado es uno de los pasos obligados en las visitas constantes a Minatitlán, entre otros para muchos quienes vivimos exiliados de esta tierra tan “macondona”.
Huele a huevo con chorizo, pero no, es empanada, asegún. Algo así a pocos metros de una calle Lerdo que por momentos es la pura soledad. “Córrale, abuelita, que ahí vienen los carros”… Y la viejita, con todo y bastón, le acelera el asunto a sabiendas de que en estos tiempos no respetan ni a su madre.
“Sentaos, hijos míos”, debe haber dicho Chuchito antes de la comilona que selló su destino. Hacemos lo mismo no sin antes juntar dos mesas naranjas estrambóticas, disparejas. El chiste es sentarse.
“Traiga agua, urgentemente, dos jarras de limonada mineral”… Y no es que sea uno mamila o que el clima xalapeño ya hizo estragos a los genes sureños, pero es que salir de la templada capital veracruzana para pasar la Cuenca (la zona más calurosa del estado, y si no le creen a este chismoso, pregúntele a los de Tierra Blanca) y llegar al sur de Veracruz, es como el cuento de la ranita que está nadando en una olla que poco a poco se calienta en la lumbre y… Pos ya saben el funesto final.
Empezar con Arroz a la Tumbada que, dicho sea de paso, no se compara con el que está en la tierra cuyo nombre del restaurante le rinde honor: Alvarado. Pegado a la zona de pescaderías, donde los oxidados barcos descansan sobre el Papaloapan, en un rinconcito está “La Viuda”. Si a usted le gustan los lugares fufurufos, con clima y “Nos reservamos derecho de admisión”, mejor sígale derecho a Boca o a Veracruz, antes de que se gane una mandada a la gaver.
Hoy maternalmente hay mojarra frita al mojo de ajo, minilla, empanadas de ídem y jaibas también al mojo, para rechuparse la mugre los dedos, que quedan embarrados de mantequilla. Ni para qué contarle del atracón, si basta decir que cuando uno come, desconoce, y cuando desconoce: “No hablo, estoy comiendo”.
Chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp, chomp… Que no hablo, coño, estoy comiendo. Sáltese al otro párrafo mientras termino.
Amenizan la comida los narcocorridos. Debe ser que en este pueblo, en este país, escuchar las hazañas de los señores, es una manera de resignarse ante logros más concretos de la mafia que de los del trinche gobierno. En fin, cada quien sus gustos… “Ahora Espinoza Paz y La Arrolladora, pues sí, estúpido, tienes que ser más tolerante y nadie le gustaría comer mariscos oyendo Paul McCartney o Scorpions”.
Buuuuuuuuuuuuaaaaaaaaaaaaaaaaaaarrrrrrrrrp… Perdón, se oye mal, pero descansa el autor. “Una coca y una nieve de mamey para el desempance, por favor”. La mesera, morena coqueta de ojos negros con pintura azul, sonríe. Debe ser mi seductora figura de James Bond región 4… ¡Ah chinga, no, es el pedazo de jaiba que tengo atorado entre los dientes!
Modestia aparte, pero esto del “aigre” acondicionado es imprescindible. Es necesario comer fresco, casi frío, y sobre todo cuando a uno le han prohibido la cerveza; y es que, como se mencionó al principio, estar loco o pedo es el estado habitual de muchos de los que viven en Minatitlán. Si no por nada existen más cantinas, depósitos y Oxxo que en cualquier otro lugar, donde por cierto, de beber Corona, se pasó a la Superior.
Como habrá estado de cálido este 10 de Mayo tan maternal, que un señor de esos de compañías petroleras, con uniforme y toda la cosa, se paraba a cada rato a cerrar la puerta que los meseros dejaban abierta. “Se sale el aire”… Sí, carajo, entiendan que no puedo refrescarme con cebada en estos linderos del magma.
El atracón culmina y hay que pagar la cuenta… ¡Ejem, ejem!... Bueno, Diosito proveerá pronto.
Nos enteramos en el sur que Julia Orayén, la edecán del debate presidencial, estará en Jáltipan el sábado. Lástima que tal vez ya ande de regreso en Xalapa, que si no le preguntaba sus impresiones del debate con una caguama en mano; ahí sí que chin-chin la recomendación médica y ¡Méngase, mamirriqui del rubor helado, vámonos a tu escote del diablo!.
6 de mayo de 2012
Señoras y señores: el debate lo ganó la edecán
Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Es la primera vez que podremos hablar de un debate que divirtió y unió a muchos mexicanos. Se cayó la arrogancia del dueño de TvAzteca, Ricardo Salinas Pliego, quien retó abiertamente en su cuenta de Twitter: “Si quieren ver el debate, véanlo por Televisa, vean el futbol por TV Azteca. Yo les paso los ratings al día siguiente”.
Pues esta noche estuvimos preocupados por los números de las transmisiones, donde por cierto el equipo del pedante empresario televisivo, el Morelia, quedó eliminado.
Al menos en Twitter, todos estaban viendo el debate, si no es que un 99.99 por ciento.
Allí les puedo asegurar que se vivió lo más sabroso del debate presidencial. Todo el color se transmitía de la televisión a la red social, que por minutos se saturaba ante la gran cantidad de gente que comentaba sobre la trascendencia histórica del evento.
Y sí. Los debates se recuerdan siempre aburridos; como programas sólo para adultos, y es por eso que estos tiempos dyleanos que cambian, eran necesario que atrajeran la atención de la nueva banda, los que ahora se informan por diarios digitales, ven la televisión por YouTube, compran (ajá) música en mp3 para no ir hasta las tiendas. Todo esto que llaman la mentada “era digital”.
“Yo sigo pensando que a Peña Nieto lo inventó Emilio Larrosa”, decía el monero Rictus, del diario REFORMA, como una de las frases memorables que comenzarían en estos tiempos para debatir.
El asunto de la era digital fue subido como tema al inicio de… ¡Mamaciiiiita! ¡Apachurro, mami!… ¿Qué comen los pajaritos? ¡Masiiiiita!… ¿Vieron a la edecán del debate? ¡Mamiiiiiiii!
Total, la chica se paseó, todos disimularon que no le vieron el escote y la periodista Lupita Juárez, entre risas y risas, inició la cuestión.
Las primeras propuestas cayeron y el que comenzó a destacar por dedicarse a lo concreto fue el candidato de Nueva Alianza, Gabriel Quadri, quien planteó que el Internet y la banda ancha fuera ya artículo de la canasta básica, lo que los usuarios celebraron con cohetes y dianas zacatecanas.
A Peña Nieto, el del PRI, le dio por ser estadista y dijo que México no crece económicamente (¿Te cae? ¡Así mi ojo!) y que crear competencia es importante.
Mientras, la rebatinga en Twitter con los simpatizantes de los candidatos. Que si Peña habló, que era el hombre que México esperaba, que es el cambio, y casi casi es Luis Donaldo reencarnado.
López Obrador, el que dicen es de izquierda, recayó en su argumento de siempre: que Salinas está detrás de Peña, que el tío Montiel se fue cabezón con la lana (y sí, quien no diga que uno no mueve los hilos y el otro no es millonario, será que es muy ingenuo). Su viejo discurso estilo Rius de que Televisa es la culpable de todos los males en este país, cuando si no es por la televisora y el monero que México no tendría educación. Poquita, pero ahí la llevamos.
Dicen que a Josefina, la de la derecha, se le vio nerviosa. Que le temblaban las manos al hablar, pero de igual manera le dio por empezar a atacar al ex gobernador del Estado de México, porque como bien dijo el vicecoordinador de la campaña priísta, Carlos Ramírez Marín, este asunto iba a ser de “Todos péguenle a Peña”.
Los minutos pasaron y se notaba a un Quadri como el candidato que todos los mexicanos estaban esperando, nomás con el pequeño y deforme detalle de que atrás se encuentra una poderosa maestra Elba Esther Gordillo que no sólo vive del SNTE, sino ahora de su franquicia Nueva Alianza.
“Chingao, mi voto para el GuiriGuiri... Lástima que Elba Esther ya pactó con Peña Ajena”, se comentaba en la red del pajarito chismoso.
Otra de las novedades a destacar fue el uso de intérpretes de sordomudos en la pantalla. Dicen que este lunes no podrán mover ni brazos ni manos de lo tedioso que debe haber sido traducir tanta demagogia.
Quadri quería que lo pelaran con lo de los políticos peleoneros. Esto no pasaría si existiera Ponchivisión… Y es que el candidato aliancista criticaba cada vez que le tocaba estar a cuadro, el hecho de que fueran puros ataques, los cuales se supone que no contestaría el mexiquense tricolor, pero bueno…
Cuando les tocó lo de la política económica, a regañadientes, los candidatos (a excepción de AMLO) señalaron que no ha funcionado el modelo neoliberal que mantiene la pobreza extrema y desigualdad en este país.
De Enrique Peña Nieto se puede decir que al principio se mantuvo ecuánime, centrado en su discurso con lo de su clara ventaja, pero empezó a contestar y a trastabillar.
Se empezó a quejar de que no tenía el mismo tiempo para contestarle a sus adversarios y por eso cuando estaba hablando, la producción televisiva le cortaba el micrófono. Igual por ahí a López Obrador no le dejaron exhibir una foto de Peña con su querido tío Arturo Montiel.
Quadri, como candidato ciudadano ideal, habló de desaparecer a las policías municipales que, acorde a la teoría mafufa de Calderón, son los villanos de esta película. Mal, muy mal hablando de polis internacionales y cárceles europeas como si los problemas de México fueran iguales.
Y el que también sacó foto fue Peña: la del Señor de las Ligas recibiendo la fajiza de dinero… ¿Más fotos? Pos el perredeto le sacó otra de Peña Nieto con Carlos Salinas, quien hasta hace poco era algo así como lo más repudiado en este país.
La foto la mostró al revés. Quesque así tienen al mundo.
Josefina sacó a colación el tema de la niña Paulette, aquella que nadie vio el pie de la cama, y en Twitter todo mundo le empezó a decir que se empezaba a colgar de la memoria de una niña. Peña lo dijo también y luego se desquitó… con una mujer.
Creo que a Enrique Peña Nieto no le convenía discutir con la amplia ventaja que lleva adelante, y debería haber hecho lo que hizo Gabriel Quadri: proponer, pero, según el mexiquense, sus adversarios venían con la navaja afilada y… ¡Mokos, que me lo vuelven a cortar!
El que salió a tuitear también fue el otro dueño de televisora, Emilio Azcárraga, quien se deslindó de la producción, y esto porque se pensaba que había una especie de nuevo “compló” de esos que le gustan al Peje.
“A huevo, pinches tuiteros: todos viendo el debate; nunca había estado tan orgulloso de ustedes... ahora no salgan a votar pendejadas”, decía el usuario @frasalazar… En serio que la flota tuitera estaba concentrada en lo verdaderamente importante del día: el debate presidencial.
Y Quadri vuelve a las andadas proponiendo que Pemex sea como Petrobras y Mexico como Brasil. “¿Y sí lo mandamos a ser candidato allá?”, decía el paisano y doble licenciado Ángel Armengol.
Otro minatitleco sería el chismoso que informara sobre la identidad de la edecán que, carajo, ya no se volvió a ver: Julia Oreyan, quien dice Ricardo Chúa Agama que fue chica Playboy en agosto o julio del 2008…. "Qué CIA, ni que CISEN. Puro ojo jajaa".
El reconocido columnista Carlos Ramírez calificaba a Julia Oreyan como “La Chiquitibum del siglo XXI”.
El empresario camisetero @MascaraDeLatex le puso más sabor al caldo con sus comentarios agudos: “Dicen que si repites "Sí soy diferente" 3 veces frente al espejo se te aparece Josefina en ropa interior”… Eso porque la candidata panista así le contestaba a Peña cuando éste insistió con la cantaleta de que Doña Chepina era faltista a la Cámara de Diputados, lo cual pegó en un inicio, pero cuando lo repitió en todas sus intervenciones, tuvo el mismo efecto que una Coca-Cola sin gas.
Y Quadri le siguió al asunto y está a favor de legalizar el churro. Zacatito pal conejo, pues, y dicen que Lupita, la moderadora, no dejaba de sonreír. ¿No será que se echó unos toques en la combi del Quadri? Dicen que hasta le dio un infarto de tanta risa cuando acabó el asunto.
Cuando acabó el debate, en Twitter era pura carcajada. Fue muy divertido leer tanta cosa que se le ocurre a un mexicano que deja la ociosidad un rato para ver un debate nacional.
Se celebra que en realidad hubo millones mexicanos que demostraron que en México no todo es futbol y hay otras prioridades más grandes, trascendentes, que las de un déspota Ricardo Salinas que hoy se traga sus palabras.
EPÍLOGO: Dicen en las redes sociales que el ganador del debate fue Quadri. El diario REFORMA en su versión digital, que fue Josefina. Y María de las Heras que fue López Obrador. A Peña, pues lo defendió Rosario Robles… ¡Duro, Chayito, duro!
Los polis que iban a Pánuco y llegaron a Papantla
Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- “Se van todos para Pánuco” fue la instrucción que llegó desde Xalapa. “Prepárense porque tendrán pocos días para arreglar sus asuntos personales y estar allá”.
--¿Dónde es Pánuco, tú?
--Sepa la madre, creo que es por Poza Rica.
Los policías sintieron como balde agua fría la noticia de que tendrían que dejar Coatzacoalcos en los próximos días para irse en caravana (como las añoradas columnas volantes de tiempos poquito menos violentos que estos y gran poder). Se llevan ropa, fotos de la familia, torta de huevo, bote de agua, y la ESE-ESE-PE les pondrá patrullas, armas y dinero extra por el favor de irse a cuidar a donde nadie quiere ir.
Los camiones los pone a veces la Sección 11 del sindicato petrolero, nomás como favor, y son sin clima y algunos sin baño, para que sepan lo que les atora en 12 horas de camino. Al cabo son bien machitos.
Las que protestaban en su fuero interno eran las mujeres: “Claro, éstos nomás se bajan y mean, ¿nosotras qué?”.
Pero la orden estaba dada y reiterada: se van para Pánuco, al norte del estado, colindante con Tamaulipas.
Para los policías, sean federales, sean locales, es conocida como “la plaza de castigo”. Los mandan a donde saben que los enfrentamientos son rumores; donde los rumores existen porque nadie sabe y nadie quiere saber y nadie supo. Sólo ocurrió, y hasta eso quién sabe. Son silencios a voces, secretos guardados en ataúdes de fosa comunes y en las paredes que, con termitas de acero, quedaron hoyos Art Nouveau.
Y a veces ni siquiera es lo que se supone que no existe en ese lugar: es la comida, que dicen es difícil de conseguir sabrosa en la región; es la hospitalidad, donde no hay acceso a cuartos cómodos para descansar; dicen también que la gente es cerrada, desconfiada: no es para menos con tanto que se supone que no pasa allí, en el extremo norte de lo que es otro Veracruz muy distinto al jacarandoso, decimero y desmadroso.
Metido en historias de caciquismos sin igual, incomunicado, Pánuco es obligación más que gusto para quienes van a cuidar y a arriesgar el pescuezo.
En el cuartel, las horas consecuentes fueron de caras preocupadas: “Pero acaba de nacer mi hijo”, “¿Pero quién va a cuidar a mi familia?” “Pero mis papás ya están grandes”… “¿Y yo por qué?”...
Ah, nel, ese fue Fox.
Se arreglaron los pendientes: los seguros de vida que fueron entregados a los familiares en caso de que algo ocurriera. En esos días, los hijos fueron más cariñosos con los padres; los padres más condescendientes con los hijos; los primos más atentos con los tíos; los hermanos se abrazaban como nunca; los matrimonios fueron los amorosos que Jaime Sabines establece con palabra de ley.
Llegó el día. Tienen que estar el domingo a las 6 de la tarde en las instalaciones de la Policía Intermunicipal. Llegan las familias a despedir a los policías como si fuesen soldados que se van como Mambrú se fue a la guerra, ¡qué dolor, qué dolor, qué pena! Mambrú se fue a la guerra, no sé cuándo vendrá….
Unos orgullosos, otros tristes. Se van. Inician las tensas horas en un viaje muy pesado.
“Estuvo re feo el viaje”, dirían después.
N’MBRE… ERA EL DÍA DEL POLI
“Ya estoy en Coatza. Ya no nos llevaron a Pánuco” decía el mensaje de texto de un joven policía. Varias familias quedaron sorprendidas del por qué se habían cambiado los planes luego de la catarsis familiar del domingo.
“Estamos bien. Nos llevaron al evento del Día del Policía y sinceramente... no queremos que nos vuelvan a celebrar nada jajaja”, sentenciaba otro bromeando.
Cuentan que llegaron a las 6.30 de la mañana a su destino final. Los que ya habían ido a la tierra donde Hernán Cortés fundó el segundo ayuntamiento en América Continental, despuecito de la Vera Cruz, se encontraron confundidos porque no se parecía en nada al Pánuco que ya habían visto antes.
Llegaron a Papantla, a la zona del parque temático Takilhsukut, al cual ya han ido policías estatales del sur a cuidar la Cumbre Tajín. Ahí se concentró a la tropa, entre policías del estado, intermunicipales, la metropolitana, y municipales de la región.
“Nos tuvieron 2 horas, te lo juro (y nunca juro nada) que fueron dos horas parados en pleno sol del parque temático esperando a que llegara el gobernador, para que después empezara la ceremonia entre los mandos nada más, porque todos los demás estábamos parados en el sol escuchando desde afuera”.
Acostumbrados a aguantar este tipo de eventos, finalmente les sirvieron la sal y el pan con harto sol (para que no se quejen de que los alimentos no estaban bien cocidos). Refresco caliente porque los hielos los llevaron una hora después. Pequeños detallitos que pasaron inadvertidos.
Terminando de comer mucha gente se levantó de las mesas buscando sombra en los alrededores, pero llegó la orden de que se regresaran a las mesas.
--Jefe, es qué ‘ta perro el sol.
--Tú regrésate, que me van a putear a mí.
CHALE, ¿QUIÉN SE LLEVÓ LOS REGALOS?
Como el guateque era para los gendarmes, no podían faltar los regalos, que fueron insuficientes para los miles de policías de todo el estado. Ni siquiera acabaron de rifarlos todos, y se quedaron con la duda de quién se llevó los restantes.
Cuando estaban nombrando al policía del año y todos los demás premiados por diferentes cosas, los sureños empezaron a decir “¿Y Juanito?” (el comandante Juan Moreno, ejecutado en la unidad habitacional El Naranjito, de Cosoleacaque) “¿Por qué no nombran a los elementos caídos en el deber?”...
“Mínimo hubieran invitado a sus familias para un homenaje o algo… Qué triste, en verdad… ¡Ah chingá, trajeron bailarinas!”
LAS CHICAS EXTREMO
Salieron las bailarinas y toda la bola olvidó el mal rato.
Las Chicas Extremo amenizaron con canciones como… como… ¿Ah chingá? ¿Qué cantan? ¿Qué cantaron, tú? Bueno…
Salió al escenario la Nacha Plus, conocida desde los tiempos de Brozo en TvAzteca y por ser “masita” de la hija de San Temo. Salió “La Prima” (de quien sabe quién, pero estaba igual de buenísima) y la Isabel Madow, aquella secretaria muda famosa del trinche payasito pelos verdes de la tele que siempre tiene edecanes de lujo y se le envidia harto.
Apareció hasta la Paola Durante, famosa por el asesinato de Paco Stanley, quien dicen que hasta le bailó al secretario Bermúdez (la Paola, no Paco).
Y pues para que querían más los polis, si con el calor y las morras esas, casi se desmayan.
Apareció un rehabilitado comediante El Costeño, aquel que cuelga siempre una langosta y una lagartija como símbolo de su origen ribereño. Viniendo de Guerrero, se aventó la puntada de decir que allá su tierra natal, como en ciertas partes de Veracruz, ya se parece el Polo Norte…
Porque todos los días amanecen menos 2, menos 3… menos cinco
Eso sí, hasta el hambre se les quitó y se atascaron de tanta carne danzante.
Y es que de estar desde las 6 de la mañana en Papantla, hasta mediodía que los formaron ya para irse, lo mejor fue pensar que era un día para festejarlos a ellos. Claro, no se compara con tener que ir a Pánuco a cuidar lejos de la familia, pero el deber es el deber y los polis veracruzanos, cuando se ponen las pilas, pocas veces se rajan.
--¿Dónde es Pánuco, tú?
--Sepa la madre, creo que es por Poza Rica.
Los policías sintieron como balde agua fría la noticia de que tendrían que dejar Coatzacoalcos en los próximos días para irse en caravana (como las añoradas columnas volantes de tiempos poquito menos violentos que estos y gran poder). Se llevan ropa, fotos de la familia, torta de huevo, bote de agua, y la ESE-ESE-PE les pondrá patrullas, armas y dinero extra por el favor de irse a cuidar a donde nadie quiere ir.
Los camiones los pone a veces la Sección 11 del sindicato petrolero, nomás como favor, y son sin clima y algunos sin baño, para que sepan lo que les atora en 12 horas de camino. Al cabo son bien machitos.
Las que protestaban en su fuero interno eran las mujeres: “Claro, éstos nomás se bajan y mean, ¿nosotras qué?”.
Pero la orden estaba dada y reiterada: se van para Pánuco, al norte del estado, colindante con Tamaulipas.
Para los policías, sean federales, sean locales, es conocida como “la plaza de castigo”. Los mandan a donde saben que los enfrentamientos son rumores; donde los rumores existen porque nadie sabe y nadie quiere saber y nadie supo. Sólo ocurrió, y hasta eso quién sabe. Son silencios a voces, secretos guardados en ataúdes de fosa comunes y en las paredes que, con termitas de acero, quedaron hoyos Art Nouveau.
Y a veces ni siquiera es lo que se supone que no existe en ese lugar: es la comida, que dicen es difícil de conseguir sabrosa en la región; es la hospitalidad, donde no hay acceso a cuartos cómodos para descansar; dicen también que la gente es cerrada, desconfiada: no es para menos con tanto que se supone que no pasa allí, en el extremo norte de lo que es otro Veracruz muy distinto al jacarandoso, decimero y desmadroso.
Metido en historias de caciquismos sin igual, incomunicado, Pánuco es obligación más que gusto para quienes van a cuidar y a arriesgar el pescuezo.
En el cuartel, las horas consecuentes fueron de caras preocupadas: “Pero acaba de nacer mi hijo”, “¿Pero quién va a cuidar a mi familia?” “Pero mis papás ya están grandes”… “¿Y yo por qué?”...
Ah, nel, ese fue Fox.
Se arreglaron los pendientes: los seguros de vida que fueron entregados a los familiares en caso de que algo ocurriera. En esos días, los hijos fueron más cariñosos con los padres; los padres más condescendientes con los hijos; los primos más atentos con los tíos; los hermanos se abrazaban como nunca; los matrimonios fueron los amorosos que Jaime Sabines establece con palabra de ley.
Llegó el día. Tienen que estar el domingo a las 6 de la tarde en las instalaciones de la Policía Intermunicipal. Llegan las familias a despedir a los policías como si fuesen soldados que se van como Mambrú se fue a la guerra, ¡qué dolor, qué dolor, qué pena! Mambrú se fue a la guerra, no sé cuándo vendrá….
Unos orgullosos, otros tristes. Se van. Inician las tensas horas en un viaje muy pesado.
“Estuvo re feo el viaje”, dirían después.
N’MBRE… ERA EL DÍA DEL POLI
“Ya estoy en Coatza. Ya no nos llevaron a Pánuco” decía el mensaje de texto de un joven policía. Varias familias quedaron sorprendidas del por qué se habían cambiado los planes luego de la catarsis familiar del domingo.
“Estamos bien. Nos llevaron al evento del Día del Policía y sinceramente... no queremos que nos vuelvan a celebrar nada jajaja”, sentenciaba otro bromeando.
Cuentan que llegaron a las 6.30 de la mañana a su destino final. Los que ya habían ido a la tierra donde Hernán Cortés fundó el segundo ayuntamiento en América Continental, despuecito de la Vera Cruz, se encontraron confundidos porque no se parecía en nada al Pánuco que ya habían visto antes.
Llegaron a Papantla, a la zona del parque temático Takilhsukut, al cual ya han ido policías estatales del sur a cuidar la Cumbre Tajín. Ahí se concentró a la tropa, entre policías del estado, intermunicipales, la metropolitana, y municipales de la región.
“Nos tuvieron 2 horas, te lo juro (y nunca juro nada) que fueron dos horas parados en pleno sol del parque temático esperando a que llegara el gobernador, para que después empezara la ceremonia entre los mandos nada más, porque todos los demás estábamos parados en el sol escuchando desde afuera”.
Acostumbrados a aguantar este tipo de eventos, finalmente les sirvieron la sal y el pan con harto sol (para que no se quejen de que los alimentos no estaban bien cocidos). Refresco caliente porque los hielos los llevaron una hora después. Pequeños detallitos que pasaron inadvertidos.
Terminando de comer mucha gente se levantó de las mesas buscando sombra en los alrededores, pero llegó la orden de que se regresaran a las mesas.
--Jefe, es qué ‘ta perro el sol.
--Tú regrésate, que me van a putear a mí.
CHALE, ¿QUIÉN SE LLEVÓ LOS REGALOS?
Como el guateque era para los gendarmes, no podían faltar los regalos, que fueron insuficientes para los miles de policías de todo el estado. Ni siquiera acabaron de rifarlos todos, y se quedaron con la duda de quién se llevó los restantes.
Cuando estaban nombrando al policía del año y todos los demás premiados por diferentes cosas, los sureños empezaron a decir “¿Y Juanito?” (el comandante Juan Moreno, ejecutado en la unidad habitacional El Naranjito, de Cosoleacaque) “¿Por qué no nombran a los elementos caídos en el deber?”...
“Mínimo hubieran invitado a sus familias para un homenaje o algo… Qué triste, en verdad… ¡Ah chingá, trajeron bailarinas!”
LAS CHICAS EXTREMO
Salieron las bailarinas y toda la bola olvidó el mal rato.
Las Chicas Extremo amenizaron con canciones como… como… ¿Ah chingá? ¿Qué cantan? ¿Qué cantaron, tú? Bueno…
Salió al escenario la Nacha Plus, conocida desde los tiempos de Brozo en TvAzteca y por ser “masita” de la hija de San Temo. Salió “La Prima” (de quien sabe quién, pero estaba igual de buenísima) y la Isabel Madow, aquella secretaria muda famosa del trinche payasito pelos verdes de la tele que siempre tiene edecanes de lujo y se le envidia harto.
Apareció hasta la Paola Durante, famosa por el asesinato de Paco Stanley, quien dicen que hasta le bailó al secretario Bermúdez (la Paola, no Paco).
Y pues para que querían más los polis, si con el calor y las morras esas, casi se desmayan.
Apareció un rehabilitado comediante El Costeño, aquel que cuelga siempre una langosta y una lagartija como símbolo de su origen ribereño. Viniendo de Guerrero, se aventó la puntada de decir que allá su tierra natal, como en ciertas partes de Veracruz, ya se parece el Polo Norte…
Porque todos los días amanecen menos 2, menos 3… menos cinco
Eso sí, hasta el hambre se les quitó y se atascaron de tanta carne danzante.
Y es que de estar desde las 6 de la mañana en Papantla, hasta mediodía que los formaron ya para irse, lo mejor fue pensar que era un día para festejarlos a ellos. Claro, no se compara con tener que ir a Pánuco a cuidar lejos de la familia, pero el deber es el deber y los polis veracruzanos, cuando se ponen las pilas, pocas veces se rajan.
4 de mayo de 2012
1 de mayo de 2012
Verdad y justicia para Regina. Su última morada
Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Finalmente llegó a su última morada. Allí en una loma alfombrada en donde decenas de compañeros periodistas, amigos y familiares estuvieron presentes para decirle el adiós definitivo a Regina Martínez.
Un silencio verdaderamente sepulcral inundó la escena. Sólo se escuchaban a las chicharras de temporada y los rehiletes que adornaron las tumbas infantiles de este Día del Niño.
El féretro de Regina fue bajado a la fosa, mientras, cabizbajos, se veía en cámara lenta las maniobras de los sepultureros. Las lágrimas volvieron a brotar repentinas. Los nudos en garganta se hacían evidentes cuando más de uno carraspeaba. Los cigarros fueron encendidos como cirios infaltables de una sala de redacción.
Para las 4.30 de la tarde, Regina Martínez recibía sus últimas flores y agua bendita de la mano de sus amigos y familia.
Debe apuntarse que todo esto ha pasado tan rápido, que muchos todavía no creen que sea Regina la que estaba en ese ataúd de madera. Tan estupefactos estamos, que se compró una cruz para identificar su tumba, casi al mismo tiempo que fue enterrada.
No hay rezos. A cambio, desde algún punto cercano a la fosa, trasciende una porra muy sutil que desborda en aplausos que duraron más de un minuto.
Al final todos se despiden. Los abrazos consoladores, la plática sobre Regina, de los ausentes, sobre qué se sabe en la Procuraduría, y de que ojalá no le quieran apostar al olvido.
Las coronas rodean al sepulcro. Una cinta dice en grande VERDAD Y JUSTICIA PARA REGINA.
Rato después, en una mesa de café y postre, un compañero de batallas de la periodista en la mejor época del diario Política, sentenció: “No creo que haya otra Regina”.
Y así lo creemos.
Un silencio verdaderamente sepulcral inundó la escena. Sólo se escuchaban a las chicharras de temporada y los rehiletes que adornaron las tumbas infantiles de este Día del Niño.
El féretro de Regina fue bajado a la fosa, mientras, cabizbajos, se veía en cámara lenta las maniobras de los sepultureros. Las lágrimas volvieron a brotar repentinas. Los nudos en garganta se hacían evidentes cuando más de uno carraspeaba. Los cigarros fueron encendidos como cirios infaltables de una sala de redacción.
Para las 4.30 de la tarde, Regina Martínez recibía sus últimas flores y agua bendita de la mano de sus amigos y familia.
Debe apuntarse que todo esto ha pasado tan rápido, que muchos todavía no creen que sea Regina la que estaba en ese ataúd de madera. Tan estupefactos estamos, que se compró una cruz para identificar su tumba, casi al mismo tiempo que fue enterrada.
No hay rezos. A cambio, desde algún punto cercano a la fosa, trasciende una porra muy sutil que desborda en aplausos que duraron más de un minuto.
Al final todos se despiden. Los abrazos consoladores, la plática sobre Regina, de los ausentes, sobre qué se sabe en la Procuraduría, y de que ojalá no le quieran apostar al olvido.
Las coronas rodean al sepulcro. Una cinta dice en grande VERDAD Y JUSTICIA PARA REGINA.
Rato después, en una mesa de café y postre, un compañero de batallas de la periodista en la mejor época del diario Política, sentenció: “No creo que haya otra Regina”.
Y así lo creemos.
30 de abril de 2012
En Chedraui cuesta menos explotando a los viejitos
Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Si usted va a las tiendas de Chedraui, verá que en las cajas hay adultos mayores que apoyan en las labores de empaquetado. Son colaboradores voluntarios, según dictan los gafetes que portan algunos, y su ganancia son las propinas que dejan los clientes.
Como colaboradores, estas personas entran a Chedraui gracias a un convenio que el DIF estatal, desde los tiempos de Miguel Alemán Velasco, firma con la tienda y a través de los DIF municipales se realiza la colocación de los interesados en las sucursales de la empresa. Ya adentro, uno entendería que los señoras y señores de la tercera edad quedan a responsabilidad de la casa comercial, pero no es así.
Los adultos en plenitud firman un convenio directamente con Chedraui para establecer que serán solamente colaboradores de la tienda, renunciando a prestaciones y seguridad social por su “colaboración”. La empresa está totalmente desligada de ellos, aunque sí trabajan con un horario y con obligaciones extras de lo que debería ser su colaboración.
No obstante, pese a ser colaboradores, ¿por ley no existe una auténtica relación laboral y no porque tengan salario, sino porque existe un vínculo de subordinación?
El artículo 8 de la Ley Federal del Trabajo establece que: “Trabajador es la persona física que presta a otra, física o moral, un trabajo personal subordinado. Para los efectos de esta disposición, se entiende por trabajo toda actividad humana, intelectual o material, independientemente del grado de preparación técnica requerido por cada profesión u oficio.”
El artículo 20, cabe mencionarlo, indica también: “Se entiende por relación de trabajo, cualquiera que sea el acto que le dé origen, la prestación de un trabajo personal subordinado a una persona, mediante el pago de un salario”.
Se subraya: en materia laboral, a pesar de que no exista un contrato de trabajo, la relación de trabajo se comprueba cuando existe el vínculo de subordinación.
Seguro dirán que no hay relación laboral porque no hay pago de un salario, pero hay que destacar que, además de una clara subordinación, los viejitos cumplen con una serie de obligaciones iguales que las de un trabajador “común”: cumplen una jornada laboral, con un horario establecido por el “superior”, sin gozar de los derechos de los trabajadores “comunes” como descanso semanal, vacaciones, aguinaldo y seguro (éstos dos últimos derivados de la misma ausencia del pago del salario).
Dentro de sus obligaciones, deben de estar desde las 6 de la mañana en la tienda para hacer labores de limpieza en el área de cobro y no solamente a la caja que les tocaría ayudar a empacar, sino que “por iniciativa propia” deben de limpiar las carpetas para limpiarse los pies, los carritos de servicio, canastas y hasta cajeros automáticos.
Lo que se supone debería ser trabajo del personal de limpieza, los “colaboradores” tienen que “colaborar” con la limpieza antes señalada, porque si no, les dicen que entonces ya no “colaboran” con la tienda.
Esto pareciera que no dista mucho de las famosas tiendas de raya en los tiempos del Porfiriato.
Para no tener problemas, los ancianitos hacen lo que les indican, al fin y al cabo que van gustosos a apoyar con las labores, aunque los supervisores les sugieren que si alguien les pregunta porqué están haciendo tareas de limpieza, éstos digan que como son muy “buena onda”, lo hacen por iniciativa propia y casi porque quieren mucho a Chedraui.
Queremos pensar que dentro de algunas sucursales de Chedraui no se tiene el trato del que se tiene conocimiento, especialmente porque si les piden a los adultos de la tercera edad que mientan, es porque saben que están haciendo travesuras corporativas que no deben.
Es entendible --pero no justificable-- que una empresa multinacional como la de la familia Chedraui se haya hecho millonaria con estrategias comerciales y se ahorre uno que otro pesito para seguir haciendo crecer su incalculable fortuna, aunque esto signifique pedirle a los adultos mayores que hagan trabajos extras en el nombre de “lo hacemos porque queremos”.
Por cierto ¿a quién podría acudir un adulto mayor en esta situación? No se conocen mecanismos institucionales para apoyar, defender, abogar o velar por los derechos de los adultos mayor, en virtud de que, dados los términos del “convenio de colaboración”, la empresa pretende renunciar o hacer inválida la competencia de las autoridades laborales; seria entonces la Comisión Estatal de los Derechos Humanos la que podría intervenir, pero en tal caso, hasta donde sabemos, la comisión no esta facultada para emitir recomendaciones a particulares.
Como sea, en Chedraui cuesta menos entender la palabra “colaborador”, en un mundo donde es fácil ahorrarse unos miserables centavos… ¡Ah pa’ Responsabilidad Social Corporativa!
Como colaboradores, estas personas entran a Chedraui gracias a un convenio que el DIF estatal, desde los tiempos de Miguel Alemán Velasco, firma con la tienda y a través de los DIF municipales se realiza la colocación de los interesados en las sucursales de la empresa. Ya adentro, uno entendería que los señoras y señores de la tercera edad quedan a responsabilidad de la casa comercial, pero no es así.
Los adultos en plenitud firman un convenio directamente con Chedraui para establecer que serán solamente colaboradores de la tienda, renunciando a prestaciones y seguridad social por su “colaboración”. La empresa está totalmente desligada de ellos, aunque sí trabajan con un horario y con obligaciones extras de lo que debería ser su colaboración.
No obstante, pese a ser colaboradores, ¿por ley no existe una auténtica relación laboral y no porque tengan salario, sino porque existe un vínculo de subordinación?
El artículo 8 de la Ley Federal del Trabajo establece que: “Trabajador es la persona física que presta a otra, física o moral, un trabajo personal subordinado. Para los efectos de esta disposición, se entiende por trabajo toda actividad humana, intelectual o material, independientemente del grado de preparación técnica requerido por cada profesión u oficio.”
El artículo 20, cabe mencionarlo, indica también: “Se entiende por relación de trabajo, cualquiera que sea el acto que le dé origen, la prestación de un trabajo personal subordinado a una persona, mediante el pago de un salario”.
Se subraya: en materia laboral, a pesar de que no exista un contrato de trabajo, la relación de trabajo se comprueba cuando existe el vínculo de subordinación.
Seguro dirán que no hay relación laboral porque no hay pago de un salario, pero hay que destacar que, además de una clara subordinación, los viejitos cumplen con una serie de obligaciones iguales que las de un trabajador “común”: cumplen una jornada laboral, con un horario establecido por el “superior”, sin gozar de los derechos de los trabajadores “comunes” como descanso semanal, vacaciones, aguinaldo y seguro (éstos dos últimos derivados de la misma ausencia del pago del salario).
Dentro de sus obligaciones, deben de estar desde las 6 de la mañana en la tienda para hacer labores de limpieza en el área de cobro y no solamente a la caja que les tocaría ayudar a empacar, sino que “por iniciativa propia” deben de limpiar las carpetas para limpiarse los pies, los carritos de servicio, canastas y hasta cajeros automáticos.
Lo que se supone debería ser trabajo del personal de limpieza, los “colaboradores” tienen que “colaborar” con la limpieza antes señalada, porque si no, les dicen que entonces ya no “colaboran” con la tienda.
Esto pareciera que no dista mucho de las famosas tiendas de raya en los tiempos del Porfiriato.
Para no tener problemas, los ancianitos hacen lo que les indican, al fin y al cabo que van gustosos a apoyar con las labores, aunque los supervisores les sugieren que si alguien les pregunta porqué están haciendo tareas de limpieza, éstos digan que como son muy “buena onda”, lo hacen por iniciativa propia y casi porque quieren mucho a Chedraui.
Queremos pensar que dentro de algunas sucursales de Chedraui no se tiene el trato del que se tiene conocimiento, especialmente porque si les piden a los adultos de la tercera edad que mientan, es porque saben que están haciendo travesuras corporativas que no deben.
Es entendible --pero no justificable-- que una empresa multinacional como la de la familia Chedraui se haya hecho millonaria con estrategias comerciales y se ahorre uno que otro pesito para seguir haciendo crecer su incalculable fortuna, aunque esto signifique pedirle a los adultos mayores que hagan trabajos extras en el nombre de “lo hacemos porque queremos”.
Por cierto ¿a quién podría acudir un adulto mayor en esta situación? No se conocen mecanismos institucionales para apoyar, defender, abogar o velar por los derechos de los adultos mayor, en virtud de que, dados los términos del “convenio de colaboración”, la empresa pretende renunciar o hacer inválida la competencia de las autoridades laborales; seria entonces la Comisión Estatal de los Derechos Humanos la que podría intervenir, pero en tal caso, hasta donde sabemos, la comisión no esta facultada para emitir recomendaciones a particulares.
Como sea, en Chedraui cuesta menos entender la palabra “colaborador”, en un mundo donde es fácil ahorrarse unos miserables centavos… ¡Ah pa’ Responsabilidad Social Corporativa!
29 de abril de 2012
Crónica: ADIÓS, REGIS
Por: Pablo Jair Ortega
Xalapa, Ver. Domingo y 10 minutos para las quince. Ya en la Plaza Lerdo se estaba haciendo el nicho de flamas amarillas ondeante. La cera cae sobre el suelo de gises deslavados. Lento y apenas son nueve para las tres de una tarde bochornosa.
Una pequeña multitud reza, escucha, observa en silencio y con la cabeza agachada. Los que fotografían se arrodillan en los escalones para hacer registro a ras de suelo. Resalta una cruz enorme formada por las veladoras; un crucifijo con la imagen solemne de la difunta. Betogato dibujó una maquina de escribir cuyas teclas rezan “Justicia para Regina”, tinta roja derramada, y a un lado los lentes rotos que llevó toda su vida.
Noche de sábado y era increíble lo que se comentaba entre la flota: nadie lo podía creer. Para las 6 de la tarde era rumor, a las 7 era chisme y a las ocho apenas nos caía el veinte. Se comenta que la noticia agarró a muchos fuera de base. Era un sábado aletargado con final trágico.
Entrada la noche todo eran condolencias, llantos, pésames, tristeza. Llamadas de periodistas para, entre sollozos, preguntar si era cierto; que quién había sido; qué se decía del asunto.
Había sido asesinada un monstruo del periodismo veracruzano: Regina Martínez, conocida como la corresponsal del legendario semanario PROCESO y reportera del también distintivo diario Política. Ambos fundados por monstruosidades peores: Julio Scherer y “Yayo” Gutiérrez.
Por la mañana del séptimo día todavía se podían leer mensajes: “¿Es cierto? ¿Quién mató a Regina? ¿Por qué?”.
En el centro histórico, la tarde era luto consensuado. Voces que son la de Regina, ¡presente, presente, presente!
Si a los políticos les hacen honores en Campo Marte por decirse héroes contra el narcotráfico, aquí se hacen honores ante una población indignada, molesta, impotente por el daño que se le ha hecho a Veracruz por tanta violencia. Violencia que Regina plasmó en sus reportajes, los dibujó tal cual sangrienta como era.
No hay salvas, pero existen consignas que duelen más que muchas balas: “¡NI UNA MUERTA MÁS! ¡REGINA, PRESENTE!”.
Un contingente de activistas baja de la calle Lucio y pide que se marche alrededor del centro histórico. Caminata por Enríquez y la parca se nos une: una estatua viviente disfrazada del Ángel de la Muerte, se baja de su tarima en el Parque Juárez y corre hacia enfrente del contingente. Ahí va como si marcháramos entre los valles bíblicos, donde se dice que el señor es mi pastor.
Son grupos como los de la Jornadas por la Paz, ecologistas, campesinos, entre otros; la mayoría actores de las crónicas de Regina Martínez a quienes les daba voz cuando llegaban frente a Palacio de Gobierno para manifestarse, y que pocas veces son escuchados.
Y es que la plaza donde hoy se protesta era la segunda casa de “La Regis”. Ahí se la vivió toda una vida como la fuente de su apasionado trabajo.
Se vuelve a agrupar el contingente. Dos jóvenes reporteras se abrazan llorando. Hay caras largas, rostros funestos; alguien guarda lágrimas para su casa; otros ríen contando las anécdotas de trabajo que compartieron con la hoy desaparecida… ¡Carajo! ¿En serio está muerta? ¿Esto no es un mal viaje de hongos xiqueños?
Le pregunto a Celia, quien dice haber dormido sólo dos horas desde que se enteró de la muerte de Regina: “Veo a todos devastados. Es un golpe brutal, como un mazazo. Esto está de la chingada”.
Hablan todos indignados. La voz es de rabia, de insuficiencia para expresar lo que se siente. “NO SE MATA LA VERDAD MATANDO PERIODISTAS. JUSTICIA PARA REGINA”, dice un cartoncillo con letras raquíticas.
"¡LA VOZ DE REGINA ES NUESTRA!" fue uno de los tantos gritos desesperados de esta tarde y hoy parece que nadie escucha y todos quieren respuestas a la inmediatez: ¿QUIÉN? ¿POR QUÉ?
Regina seguramente sería la más incisiva, la más preguntona, si no fuera ella la que se nos adelantó. Si vieras “Regis” cuántos esta tarde bochornosa de domingo, en Xalapa y en el mundo, te recuerdan y te extrañan reporteando en tu Plaza Lerdo. Descansa en paz.
Xalapa, Ver. Domingo y 10 minutos para las quince. Ya en la Plaza Lerdo se estaba haciendo el nicho de flamas amarillas ondeante. La cera cae sobre el suelo de gises deslavados. Lento y apenas son nueve para las tres de una tarde bochornosa.
Una pequeña multitud reza, escucha, observa en silencio y con la cabeza agachada. Los que fotografían se arrodillan en los escalones para hacer registro a ras de suelo. Resalta una cruz enorme formada por las veladoras; un crucifijo con la imagen solemne de la difunta. Betogato dibujó una maquina de escribir cuyas teclas rezan “Justicia para Regina”, tinta roja derramada, y a un lado los lentes rotos que llevó toda su vida.
Noche de sábado y era increíble lo que se comentaba entre la flota: nadie lo podía creer. Para las 6 de la tarde era rumor, a las 7 era chisme y a las ocho apenas nos caía el veinte. Se comenta que la noticia agarró a muchos fuera de base. Era un sábado aletargado con final trágico.
Entrada la noche todo eran condolencias, llantos, pésames, tristeza. Llamadas de periodistas para, entre sollozos, preguntar si era cierto; que quién había sido; qué se decía del asunto.
Había sido asesinada un monstruo del periodismo veracruzano: Regina Martínez, conocida como la corresponsal del legendario semanario PROCESO y reportera del también distintivo diario Política. Ambos fundados por monstruosidades peores: Julio Scherer y “Yayo” Gutiérrez.
Por la mañana del séptimo día todavía se podían leer mensajes: “¿Es cierto? ¿Quién mató a Regina? ¿Por qué?”.
En el centro histórico, la tarde era luto consensuado. Voces que son la de Regina, ¡presente, presente, presente!
Si a los políticos les hacen honores en Campo Marte por decirse héroes contra el narcotráfico, aquí se hacen honores ante una población indignada, molesta, impotente por el daño que se le ha hecho a Veracruz por tanta violencia. Violencia que Regina plasmó en sus reportajes, los dibujó tal cual sangrienta como era.
No hay salvas, pero existen consignas que duelen más que muchas balas: “¡NI UNA MUERTA MÁS! ¡REGINA, PRESENTE!”.
Un contingente de activistas baja de la calle Lucio y pide que se marche alrededor del centro histórico. Caminata por Enríquez y la parca se nos une: una estatua viviente disfrazada del Ángel de la Muerte, se baja de su tarima en el Parque Juárez y corre hacia enfrente del contingente. Ahí va como si marcháramos entre los valles bíblicos, donde se dice que el señor es mi pastor.
Son grupos como los de la Jornadas por la Paz, ecologistas, campesinos, entre otros; la mayoría actores de las crónicas de Regina Martínez a quienes les daba voz cuando llegaban frente a Palacio de Gobierno para manifestarse, y que pocas veces son escuchados.
Y es que la plaza donde hoy se protesta era la segunda casa de “La Regis”. Ahí se la vivió toda una vida como la fuente de su apasionado trabajo.
Se vuelve a agrupar el contingente. Dos jóvenes reporteras se abrazan llorando. Hay caras largas, rostros funestos; alguien guarda lágrimas para su casa; otros ríen contando las anécdotas de trabajo que compartieron con la hoy desaparecida… ¡Carajo! ¿En serio está muerta? ¿Esto no es un mal viaje de hongos xiqueños?
Le pregunto a Celia, quien dice haber dormido sólo dos horas desde que se enteró de la muerte de Regina: “Veo a todos devastados. Es un golpe brutal, como un mazazo. Esto está de la chingada”.
Hablan todos indignados. La voz es de rabia, de insuficiencia para expresar lo que se siente. “NO SE MATA LA VERDAD MATANDO PERIODISTAS. JUSTICIA PARA REGINA”, dice un cartoncillo con letras raquíticas.
"¡LA VOZ DE REGINA ES NUESTRA!" fue uno de los tantos gritos desesperados de esta tarde y hoy parece que nadie escucha y todos quieren respuestas a la inmediatez: ¿QUIÉN? ¿POR QUÉ?
Regina seguramente sería la más incisiva, la más preguntona, si no fuera ella la que se nos adelantó. Si vieras “Regis” cuántos esta tarde bochornosa de domingo, en Xalapa y en el mundo, te recuerdan y te extrañan reporteando en tu Plaza Lerdo. Descansa en paz.
26 de abril de 2012
Corrió a estudiante discapacitado, ahora no deja concursar en Olimpiada
Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- ¿Se acuerda del caso del joven discapacitado Alejandro Peregrina Fuentes, de Coatzacoalcos? ¿El excelente estudiante que fue humillado y corrido de la legendaria escuela Miguel Alemán González porque, según la directora, “estorbaba” en su silla de ruedas? Bueno, pues la señora volvió a las andadas, pero ahora como funcionaria de la Secretaría de Educación en la tierra de la señora Karime Macías de Duarte, esposa del gobernador de Veracruz Javier Duarte.
Resulta que no quiere que alumnos de Minatitlán compitan en una Olimpiada de Historia, con el pretexto de “problemas de logística”.
Se trata de 8 estudiantes de la preparatoria ESBOM, ubicada en la petrolera ciudad, los cuales pese a estar inscritos a tiempo en la convocatoria del concurso, fueron descalificados por la Coordinación No. 5 de la Dirección General de Bachillerato (DGB), dependiente de la Secretaría de Educación de Veracruz.
Las autoridades no han explicado el motivo real por el cual no dejan participar a los estudiantes, sólo que fueron avisados de que se cancelaba su participación, afectando a alumnos, maestros y padres de familia quienes llevaban más de un semestre preparándose. El único argumento, sin base ni justificación, es que existirían "problemas de logística"
Uno pensaría que una convocatoria de esta naturaleza debe de permanecer impulsándose no sólo a nivel regional o estado, sino a nivel nacional, pues habiendo tanto inteligencia veracruzana (como la de los estudiantes de Robótica que acaban de ganar un concurso internacional) sería un absurdo que sean los maestros y autoridades educativas bloquearan a concursantes de estas Olimpiadas de Historia.
No obstante, para ejemplo de cómo el magisterio se ajusta a caprichitos y sigue con los mismos burócratas conflictivos que siempre dan más problemas que soluciones, la historia la vuelve a encabezar la polémica funcionaria educativa Nereyda Carrasco, quien no sólo es titular de la Coordinación No. 5 de la Dirección General de Bachillerato, sino que es directora de la escuela Miguel Alemán en Coatzacoalcos, la misma que expulsó a Alejandro Peregrina por no considerarlo apto para las instalaciones de dicha institución.
La escuela sede en Coatzacoalcos del concurso, la "Margarita Olivo Lara" había permitido la inscripción de los alumnos minatitlecos el día lunes, informando que no había ningún "problema de logística" como argumenta la Coordinadora de la zona núm. 5, Nereyda Carrasco.
La convocatoria emitida por la DGB indicaba el plazo de inscripción hasta 3 días antes del evento (que sería este día 26). El plazo fijado posteriormente (de forma unilateral, como siempre) fue establecido por la mencionada coordinadora, sin querer permitir prórroga más allá de viernes pasado. A ella, señalan testigos, no le importaba el plazo de la convocatoria, y sólo que las cosas se hicieran como ella quería.
Ante esta situación, directivos de la preparatoria en Minatitlán hablaron vía telefónica con el responsable de la Olimpiada de Historia a Nivel Estatal, el director general de Bachillerato Rafael Ferrer, quien turnó el caso a la encargada del departamento técnico y hasta el día de hoy no ha dado ninguna respuesta como prometió hacer también vía telefónica.
La única respuesta que se recibió a través del responsable estatal, fue que como la versión de los afectados no correspondía con la de la coordinadora, “debían apoyarla” y que los alumnos no debían presentarse al evento porque no los iban a dejar participar.
Montada en ese “apoyo” institucional, Nereyda Carrasco todavía reclamó el hecho de que se llamara a Xalapa porque es "saltarse las trancas".
Y así, como Xalapa nomás “apoya” por “apoyar”, los alumnos y sus maestros asesores se quedan fuera de un importante concurso. Para rematar, la escuela sede le informó que por favor no fueran, porque ya les habían dado la orden de que aunque ellos los hubieran inscrito, no los dejaran participar o se iban a tomar medidas en contra de ellos.
Así también se “amenaza” por “amenazar”, gracias a un “apoyo” ciego desde Xalapa.
La ESBOM y la Miguel Alemán, de Minatitlán y Coatzacoalcos, son las mejores preparatorias que existen en el sur de Veracruz. De sus aulas han salido líderes sociales, políticos de renombre y ha tenido académicos que han trascendido a la historia. Son simplemente las mejores escuelas de bachilleres del sur de Veracruz.
En lo individual, la ESBOM es una de las escuelas que participan todo en tiempo y forma y casualmente es a la que Nereyda le demuestra un desprecio infundado, según esto es para “darle una lección” a la escuela por no interesarse en actividades, cosa que tampoco es cierto porque si en algo ha destacado dicha preparatoria, está reflejado en los trofeos y diplomas de todos los eventos a lo largo de muchos años. Precisamente ahorita van a torneo estatal en fútbol y basquetbol.
Ni siquiera sabemos si los jóvenes minatitlecos que quieren participar en la Olimpiada de Historia son tan buenos o si irían a ganar, pero merecían la oportunidad porque se estaban preparando desde el semestre pasado para concursar.
Se supone que el gobierno del estado está pugnando por la implementar a nivel global la reforma educativa con aprendizaje por competencias, en la que se debe estimular la tolerancia, el respeto, la conciencia ciudadana, el apego a las leyes que nos rigen, el aprendizaje personalizado, bla bla bla bla… Pero con estas actitudes de la burocracia educativa en Veracruz, se demuestra totalmente lo contrario.
Y a todo esto, si para la óptica de la señora Nereyda Carrasco es que la escuela ESBOM no tiene calidad --concediendo esta falsedad-- ¿qué culpa tienen los alumnos? ¿Por qué por “fallas” de los maestros tienen como receptores de la “lección” de Nereyda a los alumnos?
Lo más grave es que en Xalapa, en lugar de respaldar a los alumnos, no a la escuela, prefirieron respaldar a la señora coordinadora que se caracteriza por su necedad para llegar a acuerdos en beneficio de los jóvenes y sólo quiere ser la "triunfadora" siempre en esta lucha por ver quién puede más, quién es la que manda. El caso de Alejandro Peregrina fue uno de sus tantos patéticos “triunfos” y prefirió irse a una escuela en Cosoleacaque.
A Nereyda ni con el pétalo de una acta la castigaron.
¿Y así todavía quieren que no evalúen maestros? Claro, con la calaña como la de Nereyda Carrasco, vergüenza les daría demostrar su miseria humana.
Resulta que no quiere que alumnos de Minatitlán compitan en una Olimpiada de Historia, con el pretexto de “problemas de logística”.
Se trata de 8 estudiantes de la preparatoria ESBOM, ubicada en la petrolera ciudad, los cuales pese a estar inscritos a tiempo en la convocatoria del concurso, fueron descalificados por la Coordinación No. 5 de la Dirección General de Bachillerato (DGB), dependiente de la Secretaría de Educación de Veracruz.
Las autoridades no han explicado el motivo real por el cual no dejan participar a los estudiantes, sólo que fueron avisados de que se cancelaba su participación, afectando a alumnos, maestros y padres de familia quienes llevaban más de un semestre preparándose. El único argumento, sin base ni justificación, es que existirían "problemas de logística"
Uno pensaría que una convocatoria de esta naturaleza debe de permanecer impulsándose no sólo a nivel regional o estado, sino a nivel nacional, pues habiendo tanto inteligencia veracruzana (como la de los estudiantes de Robótica que acaban de ganar un concurso internacional) sería un absurdo que sean los maestros y autoridades educativas bloquearan a concursantes de estas Olimpiadas de Historia.
No obstante, para ejemplo de cómo el magisterio se ajusta a caprichitos y sigue con los mismos burócratas conflictivos que siempre dan más problemas que soluciones, la historia la vuelve a encabezar la polémica funcionaria educativa Nereyda Carrasco, quien no sólo es titular de la Coordinación No. 5 de la Dirección General de Bachillerato, sino que es directora de la escuela Miguel Alemán en Coatzacoalcos, la misma que expulsó a Alejandro Peregrina por no considerarlo apto para las instalaciones de dicha institución.
La escuela sede en Coatzacoalcos del concurso, la "Margarita Olivo Lara" había permitido la inscripción de los alumnos minatitlecos el día lunes, informando que no había ningún "problema de logística" como argumenta la Coordinadora de la zona núm. 5, Nereyda Carrasco.
La convocatoria emitida por la DGB indicaba el plazo de inscripción hasta 3 días antes del evento (que sería este día 26). El plazo fijado posteriormente (de forma unilateral, como siempre) fue establecido por la mencionada coordinadora, sin querer permitir prórroga más allá de viernes pasado. A ella, señalan testigos, no le importaba el plazo de la convocatoria, y sólo que las cosas se hicieran como ella quería.
Ante esta situación, directivos de la preparatoria en Minatitlán hablaron vía telefónica con el responsable de la Olimpiada de Historia a Nivel Estatal, el director general de Bachillerato Rafael Ferrer, quien turnó el caso a la encargada del departamento técnico y hasta el día de hoy no ha dado ninguna respuesta como prometió hacer también vía telefónica.
La única respuesta que se recibió a través del responsable estatal, fue que como la versión de los afectados no correspondía con la de la coordinadora, “debían apoyarla” y que los alumnos no debían presentarse al evento porque no los iban a dejar participar.
Montada en ese “apoyo” institucional, Nereyda Carrasco todavía reclamó el hecho de que se llamara a Xalapa porque es "saltarse las trancas".
Y así, como Xalapa nomás “apoya” por “apoyar”, los alumnos y sus maestros asesores se quedan fuera de un importante concurso. Para rematar, la escuela sede le informó que por favor no fueran, porque ya les habían dado la orden de que aunque ellos los hubieran inscrito, no los dejaran participar o se iban a tomar medidas en contra de ellos.
Así también se “amenaza” por “amenazar”, gracias a un “apoyo” ciego desde Xalapa.
La ESBOM y la Miguel Alemán, de Minatitlán y Coatzacoalcos, son las mejores preparatorias que existen en el sur de Veracruz. De sus aulas han salido líderes sociales, políticos de renombre y ha tenido académicos que han trascendido a la historia. Son simplemente las mejores escuelas de bachilleres del sur de Veracruz.
En lo individual, la ESBOM es una de las escuelas que participan todo en tiempo y forma y casualmente es a la que Nereyda le demuestra un desprecio infundado, según esto es para “darle una lección” a la escuela por no interesarse en actividades, cosa que tampoco es cierto porque si en algo ha destacado dicha preparatoria, está reflejado en los trofeos y diplomas de todos los eventos a lo largo de muchos años. Precisamente ahorita van a torneo estatal en fútbol y basquetbol.
Ni siquiera sabemos si los jóvenes minatitlecos que quieren participar en la Olimpiada de Historia son tan buenos o si irían a ganar, pero merecían la oportunidad porque se estaban preparando desde el semestre pasado para concursar.
Se supone que el gobierno del estado está pugnando por la implementar a nivel global la reforma educativa con aprendizaje por competencias, en la que se debe estimular la tolerancia, el respeto, la conciencia ciudadana, el apego a las leyes que nos rigen, el aprendizaje personalizado, bla bla bla bla… Pero con estas actitudes de la burocracia educativa en Veracruz, se demuestra totalmente lo contrario.
Y a todo esto, si para la óptica de la señora Nereyda Carrasco es que la escuela ESBOM no tiene calidad --concediendo esta falsedad-- ¿qué culpa tienen los alumnos? ¿Por qué por “fallas” de los maestros tienen como receptores de la “lección” de Nereyda a los alumnos?
Lo más grave es que en Xalapa, en lugar de respaldar a los alumnos, no a la escuela, prefirieron respaldar a la señora coordinadora que se caracteriza por su necedad para llegar a acuerdos en beneficio de los jóvenes y sólo quiere ser la "triunfadora" siempre en esta lucha por ver quién puede más, quién es la que manda. El caso de Alejandro Peregrina fue uno de sus tantos patéticos “triunfos” y prefirió irse a una escuela en Cosoleacaque.
A Nereyda ni con el pétalo de una acta la castigaron.
¿Y así todavía quieren que no evalúen maestros? Claro, con la calaña como la de Nereyda Carrasco, vergüenza les daría demostrar su miseria humana.
10 de abril de 2012
3 de abril de 2012
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