28 de noviembre de 2010

Noche tibia

Entre ladridos de perros, ajenos y propios, la madrugada discierne entre seguir o despertarse de un letargo amargo.

Minatitlán. Domingo. 28. Noviembre.

Tendido en un sofá de tres (así nos acostumbramos de morritos decirle al amplio mueble donde cómodamente entran tres personas de complexión normal, acaso cuatro atléticos y cinco famélicos) veo mis uñas de los pies por encima de la panza, sobre la recargadera. Siento que se enfrían las patas porque la sangre viene por gravedad hacia donde reposa el resto del cuerpo.

¡Qué buena utilidad tiene una recargadera! Puede servir a los pies, como a la cabeza. Quizás nadie se halla dado cuenta, pero desde aquí rindo homenaje a todas las recargaderas del mundo.

Veo que la eterna luz naranja de la refinería no se apaga. Así entre nubarrones gigantescos, el gran monstruo de metal inerte se ve imponente, muerto con foquitos. Fierros podridos.

Los perros aúllan y no sé entonces si vale la pena creer en este momento en esa vieja leyenda de las lagañas caninas que los hacen ver fantasmas. O que tienen la capacidad, el don, la virtud (algo así como Mun-Ra) de ver a la muerte.

Tose el viejito. Todo está bien. Pinches perros paranoicos.

La familia duerme. El gallo canta a las 4 como si alguien quisiera despertarse urgentemente. Las viejas teles de tubos catódicos están queditas porque son el mejor somnífero.

Desde aquí la noche se entibiece. Ya se enfría.

Ya se enfría.

Ya se enfría.

Mientras escribo en medio de ronquidos que me hacen sentir en casa, tranquilo, con las patas en alto en el sofá de tres.

24 de noviembre de 2010

Adivinanza

Agua corre por su cuerpo,
cate de mi corazón
que palpita.
Y ahorita el agua recorre su cuerpo,
como si las gotas fueran los poros
y los poros fueran miles
de pensamientos
de mi hacia ella
En este momento,
su cuerpo queda inerte,
en cámara lenta,
bajo una lluvia privada
que le hace cerrar los ojos.
En este momento la toalla
ya no la envuelve,
sólo yo pensando en ella
En este momento tan efímero,
tan cotidiano,
se apura
porque la lluvia no es eterna
y nuestro tiempo es muy corto.
En este momento no sabe
que estoy haciendo de ella un poema,
mientras el agua desfallece por su piel
No sabe que su cabello
mojado huele a jazmín,
huele a agua con ella
No sabe que
todas esas noches
de lluvia propia,
son el mejor hábito.

22 de noviembre de 2010

Cosoleacaque o joder al vecino

Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Lo digo como minatitleco: no se vale; no se vale tampoco que Coatzacoalcos también sea rehén de un grupo de personas cuya causa (justa o no) puede manifestarse sin afectar a los vecinos.

Cosoleacaque no está padeciendo el problema de tráfico que ahorita a las 8 de la noche del lunes 22 de noviembre de 10, está estrangulando al municipio de Minatitlán. Tiene sus salidas a Acayucan, sus salidas a la autopista, todos sus conectes hacia las principales carreteras intactas, porque es más fácil joder a las ciudades cercanas: Minatitlán y Coatzacoalcos.

No son tontos: no hacen protestas en la cabecera municipal, y si no hacen protestas en donde les afecta, entonces es porque hay algo más. Bien podrían tomar sólo la carretera federal que atraviesa la heroica ciudad y generarían un caos para llamar la atención, pero no: la intención es joder y no joderse a sí mismos.

“Cosolea” es una ciudad mágica; tiene son jarocho, su tradicional pan, pero gobiernos recientes muy malos; tan malos, que terminan peleados con sus gobernados. Tiene el defecto de ser una ciudad satélite, dependiente en su mayoría de las ciudades cercanas como Minatitlán.

Cosoleacaque pelea territorios, colonias, pero las desatiende, y la mayoría son problemas que afectan a la petrolera ciudad: drenaje, calles, seguridad.

Este lunes fue de caos para quienes ni tienen vela en el polémico asunto de los mentados vales de SEDESOL. Mientras tanto, los que se dicen afectados protestan, toman calles, cierran accesos y pasos a Minatitlán y Coatzacoalcos, pero allá en su pueblo no levantan ni una trinche banderita.

Váyanse a protestar a su rancho, allá pueden hacer su escándalo y serán igualmente atendidos.

Lo peor de todo es que hasta este momento no se sabe de alguna negociación o movilización para despejar el camino. Son cuatro puntos cerrados que sólo mantienen un acceso libre a Minatitlán.

Lo dicho, es sólo por joder.

Saluuuuud desde Tlacotalpan... Desde el Iphone del Cat

video

Tlacotalpan de pie, listo para la Candelaria y lo que viene.. Salud desde el bar blanca nieves de Tobías Carvajal, famoso por los personajes que la han visitado como Agustín Lara y el Cat Sinatra entre otros.

16 de noviembre de 2010

Pero a los sicarios sí les pagan

Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Los becarios veracruzanos abandonados en el extranjero ayer recibieron un golpe bajo por parte del gobernador Fidel Herrera Beltrán: “Prefiero jóvenes becarios a sicarios”.

Así, con pura demagogia, Fidel cree haber ya resuelto con unas pocas palabras la inquietud, la desesperación que están viviendo decenas de becarios jarochos a los cuales no les han pagado desde hace cerca de 6 meses su estancia en varias partes del mundo.

Que el mensaje, transmitido con toda comodidad en Xalapa, bajo la parafernalia de un Informe de Gobierno, traspasó las fronteras hacia el viejo mundo y otras partes remotas del planeta para darle tranquilidad (cómo si tuvieran el ánimo de ver el informe) a quienes ya no ven cómo solucionar su grave problema de solvencia prometida.

La comparación de Fidel es poco menos que nefasta si se tiene en cuenta que los becarios, en su mayoría, están realizando estudios de posgrado y nada tendrían que hacer trabajando para el crimen organizado.

Es muy triste también porque los afectados le han enviado cartas desde sus lugares de residencia pidiendo auxilio, certidumbre, solución a esta grave problemática minimizada por el gobierno de Veracruz y por Fidel Herrera Beltrán. Ninguno de ellos le ha manifestado sus intenciones para trabajar con la mafia, ni siquiera pensamos que estén considerándolo, pues son profesionales --por lo menos estudiantes-- que han decidido llevar su vida a otros rumbos fuera del negocio de la matanza de humanos.

Al ponerlos a ese nivel, es preocupante la bajeza del gobernador.

Esta visión obtusa del mandatario estatal nos ofrece la realidad de su pensamiento: que les está haciendo un favor a los becarios al mandarlos estudiar fuera de Veracruz, lejos de las garras del narcotráfico; una visión paternalista que se fija sólo en la forma, pero no en el fondo del problema: un gobierno que se comprometió a pagarles una carrera fuera del país y no les está cumpliendo.

Pero no, no es ningún favor, no se puede ver tampoco como tal al mandarlos lejos de sus familias para después dejarlos abandonados, en países de primer mundo, muy caros, donde ya deben hasta el alma.

Con esto, ya Fidel Herrera define la postura de lo que será el asunto de los becarios abandonados en el extranjero en lo que resta de su gobierno: “Pues ya, confórmense, son becarios en lugar de ser sicarios”. Y así será hasta que abandone la silla del poder ejecutivo, zafándose de ese compromiso y endosárselo a la administración entrante.

Lo que a lo mejor no sabe el gobernador, es que al menos los sicarios viven en México, saben a lo que le tiran al portar armas, “dar suelo” a un objetivo, andar escondidos, a salto de mata; saben que si entran a ese mundo es para no salir; que tienen todas las circunstancias en contra y no se rajan, porque podría ser a costa de su propia vida.

Es más, por lo menos a los sicarios sí les pagan, bien y a tiempo; eso de que nomás andan matando por amor a la camiseta es como decir que los becarios sólo comen aire, no gastan en pasaje, en libros, y viven en algún árbol de alguna plaza famosa. Son casi casi “becarios ecológicos” porque reciclan todo.

A cerca de 10 días hábiles para que el gobernador abandone el barco y deje a los náufragos abandonados a su suerte, lo último que merecían los becarios era el desprecio y comparación (o peor aún, sustitución) de quien se comprometió a apoyarlos para continuar sus estudios en países donde ser sicario no parece ser una licenciatura muy común.

No como lo piensa Fidel Herrera.

4 de noviembre de 2010

Las nalgas del muerto. (Prueba 2)

En estos momentos Xalapa es más frío que las nalgas de un muerto.

Aclaro: no es que tenga un padecimiento de necrofilia o por curiosidad anduve de tentón. En todo caso sería una Kim Bassinger muerta como la del video de Tom Petty, "Mary Jane's Last Dance"...

Mta, quizás si tengo algo de necrofílico, pero nomás tantito. En serio, lo acabo de descubrir.

El asunto de las nalgas del muerto es que es una frase muy socorrida por mi abuelita paterna para referirse a su bebida aromática favorita: "Este café está más frío que las nalgas del muerto".

Y así está Xalapa, saliendo de un dos de noviembre donde al parecer las almas (o mejor dicho, las nalgas) de los muertos se posaron sobre toda la capital jarocha.
Mensaje enviado desde mi BlackBerry de Nextel

Probando

Primer post desde el Blackberry
Mensaje enviado desde mi BlackBerry de Nextel

3 de noviembre de 2010

Políticos mexicanos que nadie quiere

Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- A la muerte de Néstor Kirchner, el ex presidente argentino, como pocas veces se ve, salieron a la calle miles de compatriotas a despedirlo, gritar su nombre entre sollozos.

Es un espectáculo que en México se antoja raro con los políticos mexicanos, donde si bien saldríamos a la calle, seríamos para confirmar que verdaderamente se murió el gobernante.

El presidente Lula, de Brasil, está saliendo de su periodo como gobernante del gigante de Sudamérica en medio de una enorme popularidad, que le ha merecido el reconocimiento no sólo de sus compatriotas, sino de la clase política en el mundo. La admiración por cumplir en su periodo de gobierno las metas de tener a la bandera verdeamarela en la cumbre.

Sebastián Piñera, de Chile, no sólo se ganó por unas semanas los espacios en televisión mundial por el rescate de los 33 mineros chilenos atrapados en algún punto del desierto de Atacama. Dicha situación, que en México tocó muchas fibras sensibles por lo acontecido en Coahuila, volcó comentarios solidarios con los chilenos y puso en tela de juicio la actuación de los empresarios y gobierno mexicanos en el caso de Pasta de Conchos.

Piñera, aunque con recientes deslices como el poner en el libro de visitantes de Alemania una frase nazi, considerado como de derecha progresista, en un país donde precisamente se ha destacado por gobernantes más sociales, más concientes. Michelle Bachelet salió con la frente muy en alto.

Todos los anteriores sin duda tienen errores, tienen detractores y quizás hasta graves fallas en sus gobiernos, pero en sus pueblos son apreciados, queridos, con gran aceptación popular por las medidas que han llevado a Argentina, Chile y Brasil a ser los líderes de Latinoamérica (en especial los dos últimos).

En las cumbres internacionales se les nota su peso, su influencia, su liderazgo, algo que México ha perdido con el tiempo; me atrevería a decir que (sin tampoco olvidar a los nefastos gobiernos priístas) desde Fox y sus ocurrencias, a nuestro país ya no se le toma con seriedad.

¿Qué estará mal en nuestro país que si acaso recordamos funerales de estado y multitudinarios son de nuestros artistas? Desde la muerte de Cantinflas, no recuerdo otro más vistoso hasta nuestras fechas, donde la multitud se volcara a las calles para despedir al ídolo.

¿Son tan malqueridos los gobernantes mexicanos? ¿Los ciudadanos somos tan indiferentes con ellos?

México más bien podría despedir con honores, en algún pueblo recóndito, a un capo de la droga por los favores otorgados al pueblo; es más fácil que lloremos la muerte de personalidades de la televisión, que la de un gobernador, ya ni se diga de un presidente.

Nuestra clase política ni siquiera está conciente de esto. El legado para ellos es aparecer en la mayor cantidad de periódicos posible, vía gastos de Comunicación Social; no les importa el trascender con el trabajo hecho, la honestidad, la congruencia, la sencillez. ¡Coño, hacer un buen servicio al pueblo!.

Por el contrario, pareciera que el requisito para ser gobernante en México tiene que ser todo lo contrario de las buenas virtudes: ser un mal administrador, salir marcado como ratero; mentir, mentir, seguir mintiendo cuantas veces sea posible; arroparse con cuerpos de seguridad no por miedo a delincuentes, sino al mismo pueblo y sus reclamos. Se toman muy a su manera preceptos de “El Príncipe” de Maquiavelo.

Para ser gobernante en México, la primera característica es que se tiene que ser o volverse impopular, despreciado. Pertenecer a una clase política repudiada, cubrir sus secretos, adentrarse en ellos, perpetuar los intereses.

El ser político en México, al contrario de lo que pasa en los países antes mencionados, pareciera que tiene por meta no servir, ni siquiera atender demandas básicas y urgentes de un país cuya población está sumida en la pobreza extrema.

En México, en sus estados, rendimos tributo a los políticos porque es de manera obligada o prostituida: tienes que ir a la asamblea, porque pasan lista; tienes que ir al mitin del candidato porque te van a dar 200 varos; tienes que hablar bien del señor, porque es todopoderoso y vengativo.

En resumen, no habría porqué celebrar alguna virtud a los políticos mexicanos y despedirlos con honores por haber servido al estado; tampoco habría porqué, dado que es una obligación al rendir protesta como gobernante.

Ver cómo en otros países donde se despide a sus gobernantes o se celebra a los actuales, en verdad que causa envidia, porque aquí nomás nos acordaremos de los muertos en una guerra contra el narcotráfico que ha originado una violencia sin precedentes en México.

Igual no olvidaremos, al menos en Veracruz, excesos como el culto a la personalidad. El color rojo que la verdad nos tuvo hasta la mutter. La deuda aceptada.

Así son los figurines: los despiden de lejitos, abandonados, sin ser verdaderamente líderes populares; sólo un ladrillo más de la nefasta barda política mexicana.

1 de noviembre de 2010

Los becarios no tienen quién les escriba

Pablo Jair Ortega - pablojairortegadiaz@gmail.com.- La situación de los becarios veracruzanos abandonados en el extranjero se agudiza y no se ve por dónde le puedan darle solución a la grave problemática de no recibir ni un quinto de su correspondiente beca.

Ante el pretexto burdo y ramplón de la señora Claudia Ramón Perea, directora estatal de Becas, de que no hay dinero porque todo se desvió a los apoyos de los damnificados, la deducción que queda es la siguiente: no habrá pago y le endosan el problema a la siguiente administración. Ahí se ven, becarios.

Por supuesto que no hay dinero pero no por los damnificados, ya que los adeudos con los beneficiarios es desde principios de este año, cuando todavía ni amenazaba algún huracán. El dinero simplemente se desvaneció.

Lo curioso de todo este asunto es que sí hay quienes se tragan este cuento. En comunicaciones dirigidas hacia correos electrónicos de la Dirección Estatal de Becas, hay becarios que se “solidarizan con la situación que afectó a los veracruzanos por el paso de Karl”, a sabiendas que este argumento promovido por Ramón Perea es mero absurdo.

Entendemos la posición de los becarios: no quieren perder ese privilegio de estar estudiando fuera del país, en países que cualquiera envidiaría, recibiendo apoyo de un gobierno que se había comprometido a pagarles sus estudios, pero que ha decidido abandonarlos en el extranjero.

Entendemos que no quieren hacer un argüende grande que les podría perjudicar si se sabe que están abandonados a su suerte en lugares remotos, pero creo que tienen que ver la situación que ha pasado por acá en tierras jarochas que les daría un panorama de porqué Gobierno de Veracruz no les va a cumplir con lo prometido (basta con buscar las noticias en el internet).

Ayuntamientos en bancarrota: son decenas de ayuntamientos que han sido tomados en los últimos días porque deben casi 4 meses de salarios a empleados de confianza, sindicalizados, de Limpia Pública y hasta la Policía Municipal. Las arcas están vacías.

Adeudos millonarios con el Instituto de Pensiones: en recientes fechas se han manifestado jubilados y pensionados porque ha habido irregularidades en sus pagos, al grado de que no han llegado a depositarles sus derechos.

Personalidades como Jorge Saldaña, el legendario conductor de televisión, quien a través de su cuenta de Twitter --con su fina ironía-- da a conocer que no le han pagado sus honorarios.

Manifestaciones por doquier de diversos organismos sociales que reclaman la falta de apoyos en áreas como el campo, que quedó devastado por el paso del huracán Karl. El único rubro atendido ha sido lo más vistoso: echar cal a calles de Minatitlán, mandar brigadas vestidas de rojo a barrer, recoger basura y hacerle el ensarapado para los medios, pero en las zonas rurales, las más afectadas, ni siquiera los han ido a visitar para empadronarlos como afectados.

Vaya ni siquiera el pretexto del huracán Karl se cumple al 100 por ciento, porque en Cotaxtla reclaman los damnificados que siguen esperando ayuda.

Mientras, para el gobernador es más fácil irse a tomar la foto a La Antigua, zona también severamente afectada, pero con motivo de que acaban de encontrar un panteón antiguo bajo los restos de la Casa de Cortés.

Los becarios también deberían entender que la situación de gobierno es ya de total desapego a sus compromisos y responsabilidades a un mes de que termine la actual administración. Que además --como se sabe al interior de Becas-- que ni siquiera hay un expediente o archivo oficial que demuestre su existencia como becarios, lo que compromete continuar sus estudios en la siguiente administración.

El sentido común dictaría que ante esta situación sería recuperar algo de dinero para regresarse a Veracruz y no estar sufriendo en tierra ajena. No obstante, hay quienes insisten en pensar que este gobierno es benévolo a pocos días de fenecer y que no tardan en tocarse el corazón para rescatarlos.

Comprendemos que Gobierno de Veracruz y la Dirección Estatal de Becas deben cumplir ante el compromiso de haberlos enviado a estudiar fuera del país. Lo que los becarios no entienden es que no han sido los únicos abandonados.

Que las protestas cibernéticas, discretas, acciones de envío de correos masivos a la cuenta del gobernador y de la señora Ramón, han sido de poca ayuda, y la prueba es la situación en la que muchos estudiantes se encuentran actualmente.

Es cierto, no podrían dirigirse al mandatario si no es con respeto, pero la situación si no la pintan delicada, menos recibirán atención; tampoco están obligados a rendir pleitesía ni rezar alabanzas a quien no les ha cumplido, ni les cumplirá a menos de un mes que termine el sexenio.

Lo más fácil sería que protestaran aquí en Xalapa, dar a conocer tan grave situación. Así de lejitos nadie los oye, mucho menos los atiende quien debe atenderlos.

El gobernador de Veracruz dará su informe este 15 de noviembre, y se prevé que al contrario de otros años, se vengan las protestas en serio.

Vaya cierre para uno de los sexenios más recordados, con un insólito abandono de paisanos jarochos en el extranjero como si no fuera un asunto importante, y donde ni un senador o diputado ha salido a dar la cara.

Que las finanzas en Veracruz están fuertes: así con ese procacidad díganselo a quien padece vivir engañado en el primer mundo.