4 de junio de 2010

Los 400 Pueblos apoyan a Yunes Linares






Pablo Jair Ortega // Fotos: Darío Pale - pablojairortegadiaz@gmail.com.- Un hermoso Naolinco entre las montañas. Con sus vaquitas por el monte y su agua de manantial gratis que se surte en la entrada. Es un buen día para hacer campaña para la gubernatura.

Hasta ahí llegaron los simpatizantes de Miguel Ángel Yunes Linares, los 400 Pueblos; esos luchadores sociales encabezados por César del Ángel, tan incansables que ya están contagiando a medio Xalapa con ese pasito bailador que se traen en pleno centro.

Puro choro eso de que no se llevan Yunes y César del Ángel. Son rete cuates, y la gente de Naolinco fue testigo, porque hasta marcharon juntos.

Las imágenes en EnlaceVeracruz212.com.mx son más que elocuentes. Desde muy temprano ya el candidato blanquiazul pintado de verde marino, pero de corazón tricolor, sabía que sus amigos estarían esperándolo en tierras naolinqueñas. Que desde muy temprano ya estaban ahí disfrazados con sus peculiares taparrabos y pancartas de apoyo.

Y la verdad que sí iba a ser multitudinario el evento, porque había como 200 integrantes del movimiento, entre hombres y mujeres que deseaban acompañar al aspirante a la gubernatura. Lo que se ve, no se juzga (ver fotos)

Llega Yunes a un salón campestre y sus seguidores van tras él lanzándole gritos de apoyo. La estrategia esta vez es reafirmar que es un hombre de “mano dura” (pobre Manuela) y que tiene los nervios fríos como chilacayote cristalizado.

Entonces, con una complicidad muy risueña, deja que sus simpatizantes cuatrocientospueblerinos se acerquen a él, nomás que a alguien de Naolinco no le pasó eso de que iban apoyando ¡aaaaal naturaaaaaal!

Chale ¿qué tienen contra las protestas nudistas? ¿Qué el cuerpo humano no es lo más hermoso que nos dio Diosito? Es una muestra de apoyo sincera, al desnudo, si nada entre el candidato y sus simpatizantes. Nada.

El chiste es que no dejaron entrar a los simpatizantes de Yunes Linares al salón campestre donde se ubicaba. Desde ahí el candidato los saludaba, así riéndose muy adentro. Hasta se parece al gober, que nomás dice sonriente: “Ya los vimos, ya los vimos”. En verdad que son almas gemelas.

Las más aguerridas fanáticas de Yunes de plano se hicieron mostrar trepándose al portón para que el candidato los viera entre la multitud. Desde ahí le enviaban flores al otoñal político choleño, que finalmente se convenció y salió a las calles del lugar.

Hicieron una marcha multitudinaria los 400 Pueblos y Yunes. El candidato iba escoltado con sus dos edecanes también otoñales a ambos lados. Por todo Naolinco se oía la voz de los 400 Pueblos gritando “¡Yunes! ¡Yunes! ¡Yunes!”; por eso le digo que es puro choro eso de que no se llevan, si bien que se quieren los pillines.

Tres horas con los 400 Pueblos, pero hay que partir. Por este jueves estuvo bien la caminata ahí en la capital mundial del buen calzado y artículos de cuero. En el rostro de Yunes se le veía una tristeza, quizás molestia, porque tenía que partir sin sus amiguitos.

Hasta César del Ángel y Doña Irma Chedraui, la ex diputada local, estuvieron conviviendo un ratito. Se saludaron y expresaron sus chascarrillos.

Luego entonces se sube Yunes a su Suburban… y lo siguen como 40 más… ¿Ah, chinga? ¿No que no trae seguridad exagerada? En la carretera más que caravana de un candidato a la gubernatura, parecía convoy del Chapo Guzmán.

Yunes se adelantó. Por “el pueblo de los patos”, Coacoatzintla (cualquier reclamo, a Don Daniel que me dio la idea), iba en su Suburban blanca, junto a su inseparable, íntimo, fiel escudero Chacón.

¡Ah que día en Naolinco! ¡Yunes se la pasó de lo lindo!

3 comentarios:

Lourdes dijo...

escribele Pablito, qe no tengo qe leer :)

Lourdes dijo...

escribele Pablito, qe no tengo qe leer :)

Pablo Jair Ortega dijo...

Ya merito